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100 maneras de conectarse a la Fuente
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Blog 100 maneras de conectarse a la Fuente - Arnau Benlloch

Arnau Benlloch

Soy Periodista especializado en la Inspiración para el Cambio. Mi vocación es la de propiciar la evolución tanto en personas como en equipos de trabajo a través de la palabra.

Sobre este blog de Cultura

En este blog quiero compartir mis inquietudes en temas relacionados con la Inspiración para el Cambio. Mi objetivo es divulgar claves que te ayuden a conectar con esa Fuente universal de la que todos bebemos para impulsarte así a hacer de tu vida una obra de arte.


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  • 24
    Febrero
    2015

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    Manera 20: Haz el amor

    Todos somos expertos amantes. No puede haber nadie que haga mal el amor.

    La mayoría de veces en que crees que estás haciendo el amor estás haciendo otra cosa, estás haciendo intervenir a tu pensamiento y tu imaginación , dejándote llevar por deseos y búsqueda de placer. Eso es fantástico, divertido, placentero, pero entraría en la categoría de satisfacer tus instintos, tus fantasías, tus perversiones…en su contexto es perfecto pero, no es hacer el amor.

     Hacer el amor es transcender. Cuando haces el amor no buscas el placer, el placer llega como resultado de una unión espiritual a un nivel elevado de energía en el que la Fuente, tú y el amado os fundís en el origen de todas las cosas, en la energía ‘una’ de donde todo surge. En la energía creadora.

    Hacer el amor es cosa de dos a plena consciencia, lo otro puedes hacerlo a medio gas, esto no. Si a uno de los dos no le apetece, mejor ni intentarlo.

    Manera 20: Haz el amor

    Collage by Zeren Badar

    Abrirte al amor

     Haciendo el amor, uniendo cuerpo con cuerpo, alma con alma, cosmos con cosmos, el tiempo y el espacio se diluyen y el presente absoluto deja paso a ese viaje en el que tú y yo somos uno con el todo y en el que el orgasmo deja de ser la meta. La meta es únicamente el AMOR.

    La dificultad reside en que has de abrirte por completo para que tu alma se muestre tal y como es y conecte con la que tienes enfrente.

    Aún amando a tu pareja, la mayoría de veces que os unís en el sexo simplemente copuláis o practicáis un intercambio de deseos, placeres y fluidos.

    Cultiva la llama

    Haciendo el amor trasciendes todo, te pierdes en los ojos de tu amado, su piel se fusiona con la tuya, tu sonido interno se sincroniza y os convertís por momentos en un templo conjunto en el que se cultiva la rosa de vuestro corazón, en el que la llama que os unió por designio de la Fuente se perpetúa y se fortifica.

    Esa es la llama que hace que tu vibración energética se eleve junto a tu pareja, que crezcáis juntos, que vuestro espíritu vibre en sintonía y se sienta totalmente entregado en brazos de tu amado, de tu amante.

    Hacer el amor requiere de tiempo, consciencia y dedicación. Cuando tu pareja se convierte en el canal a través del cual experimentas el universo entero dentro de ti, entonces estás haciendo el amor y tu relación se consolida más y más.

     Muchas personas mueren sin haber hecho el amor. Muchas personas distan de tener la capacidad de apertura y entrega que les permita fusionarse con el otro.

    Ritmo de vida

    El estilo de vida que llevamos crece de manera inversamente proporcional al ritmo que necesita el acto del amor y los miedos producen muros de hormigón que a muchos no les permite gozar del contacto con otra alma. Pero aprender a entregarse es una habilidad y por tanto se puede entrenar.

    Para hacer el amor no es necesaria experiencia previa, para hacer el amor es simplemente necesario amar tanto que confundas si tu eres uno o el otro, amar tanto que te convulsiones en una danza de emociones, torbellinos y dimensiones que abarcan todo un mundo de sentimientos y sensaciones extraordinarias.

    Nadie dice que sea fácil, pero vale la pena entrenarse en ello. Ábrete como una flor o nunca alcanzarás a experimentar la excelsa sensación de florecer en primavera. Manera 20 de conectarte a la fuente: Haz el amor.

     

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