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  • 05
    Mayo
    2010

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    Juan XXIII: El Papa que renovó a la Iglesia

    Angelo Giuseppe Roncalli nació en la localidad italiana de Sotto il Monte en 1881. Sus padres eran unos campesinos profundamente católicos que criaban a una numerosa prole. Angelo dio muestras de su religiosidad desde muy pequeño, hasta el punto de que sus compañeros le apodaban el cura. Tras completar sus estudios, se ordenó sacerdote en 1904 y se desplazó a Bérgamo para trabajar como secretario del obispo y profesor de historia eclesiástica en el seminario de su diócesis. Al estallar la I Guerra Mundial sirvió como sargento médico y capellán. Una vez finalizado el conflicto, desarrolló una intensa actividad, ya que participó en la reorganización de la Sociedad para la Propagación de la Fe, representó al Papa en Bulgaria y fue delegado apostólico en Turquía y Grecia. Durante la II Guerra Mundial ayudó a rescatar a los judíos de Hungría y participó en la delegación vaticana en Francia. En el año 1953 fue nombrado cardenal y arzobispo de Venecia. A la muerte de Pío XII en 1958, el cónclave le eligió como nuevo Papa cuando tenía 77 años. Adoptó el nombre de Juan XXIII y se hizo inmensamente popular en todo el mundo gracias a su imagen de abuelo afable y bonachón. El nuevo jefe de la Iglesia promovió la adaptación a los nuevos tiempos mediante el Concilio Vaticano II, que modernizó cuestiones como la enseñanza, la disciplina y la organización eclesiásticas. El Papa falleció antes que concluyesen los trabajos del concilio, pero sus orientaciones influyeron en aspectos como la apertura de la Iglesia Católica hacia otras religiones, como los protestantes, los ortodoxos y los judíos. A lo largo de su vida escribió siete encíclicas, en las que abordó temas como la cooperación internacional en favor de la paz y la dignidad individual como base de las instituciones sociales. Juan XIII se destacó durante toda su vida por su sencillez y humildad, lo que contribuyó a impulsar la renovación de la Iglesia en una época de profundos cambios sociales. El Papa de la eterna sonrisa murió en Ciudad del Vaticano en 1963. J. M. Gutiérrez

     

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