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  • 10
    Febrero
    2010

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    Pablo Neruda: El poeta que cantó al pueblo americano

    Con sólo dieciséis años, el joven Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, decidió tomar como seudónimo literario el nombre de Pablo Neruda. Para ello tomó prestado el apellido del poeta checo Jan Neruda. Una de las principales influencias que recibió el joven escritor chileno fue la de los grandes literatos rusos, por los que sintió admiración durante toda su vida. La contemplación del mar por primera vez fue uno de los acontecimientos que le provocaron una mayor impresión. Neruda definió el oleaje como “la palpitación del universo” y tomó al océano como uno de los ejes de su poesía. El joven Pablo tenía la intención de ser maestro, por lo que abandonó la ciudad sureña de Temuco para dirigirse a Santiago, la capital del país. Allí se relaciona con los intelectuales de la época y consigue publicar en 1923 su primera obra, titulada Crepusculario. Gracias a la buena acogida del libro, al año siguiente pudo editar Veinte poemas de amor y una canción desesperada, que le convirtió de inmediato en uno de los principales poetas latinoamericanos. Neruda se mostró en principio como un modernista, aunque al poco tiempo se decantó por la vanguardia. Residencia en la tierra, publicada en 1933, expresa la desesperación del poeta por la progresiva destrucción del mundo. En 1950 publicó Canto general, una obra épica sobre la historia del continente americano, que fue ilustrada por los pintores mexicanos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. El estilo de Neruda derivó hacia el realismo, ya que se afilió al partido Comunista y fue senador entre 1945 y 1948. La actividad diplomática fue una de sus ocupaciones más destacadas, ya que fue cónsul de Chile entre 1927 y 1944. En 1970 fue candidato a la presidencia del país y, tras fracasar, fue nombrado embajador en Francia. En 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura y en 1973 publicó sus memorias, Confieso que he vivido. Ese mismo año, sólo 12 días después del golpe militar que acabó con el gobierno democrático de Chile, Neruda murió en la capital de su patria, convertido en un mito literario y político. J. M. Gutiérrez

     

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