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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de A Coruña

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 04
    Noviembre
    2011

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    COCINADO PARA LOS 53


     

    Desde hace unos meses he tomado una decisión. No tomar más carne que la necesaria, es decir, poca. A no ser que sea estrictamente necesario y la ocasión valga la pena. Pese a ello las ganas de cocinar siguen intactas. Y ante una fecha señalada, la de mi cumpleaños, y como suelo hacer, invito a algunos amigos a casa. Para pasar una velada de esas que se alargan por las barriadas del recuerdo, y nos alimentan de manera peculiar el espíritu mientras el año dura.

    Lo primero que hago es ir al mercado para ver las cosas que puedo utilizar. Y me decanto por algunos productos estacionales, como unos mejillones, las últimas sardinas, y las últimas caballas, unas patatas que acompañaré de un mojo verde o un pesto de cilantro, una coca de pimientos y berenjenas. Acabaremos la parte salada con una pasta con tomate con tartar de 4 tomates, albahaca y parmesano. De postre un té moruno hierbabuena con helado de limón y chocolate.

    Las sardinas irán acompañadas de un escabeche de mandarinas, pasta de olivas y un gajo pelado de la fruta. La caballa, macerada en frío, llevaran dos verduras singulares: Hinonjo y Apio Nabo, con unos hilos de chile. Los mejillones, apenas escaldados, acompañados de melocotón y persimon, con un gel de su agua y azafrán, servidos como si de una sopa se tratase. La coca coronada, una vez fuera del horno, con una ensalada, para que la rúcula y otras lechugas se dejen acariciar por el calor. Las patatas como si fueran “arrugadas", cocidas en agua de mar (30 g de sal por litro de agua), y con un pesto/mojo de cilantro, nueces y parmesano. La pasta con dos juegos de tomates, uno frito, con albahaca y parmesano y un buen aceite, y cubos de cuatro tipos, en crudo, bien macerados en queso y aceite.

    Para el postre dejo macerando un té con hierbabuena y azúcar moscovado durante más de ocho horas, lo texturizo y coloco en vasito.

     

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