Blog 
De Grastronomía
RSS - Blog de Antonio Jesús  Gras

El autor

Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de A Coruña

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


Archivo

  • 18
    Octubre
    2010

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    LACTARIUS

    LACTARIUS

     

    Vuelven los níscalos, los rovellones, los guiscanos, los pabrás, o los ziza gorri vascos. Muchos nombres para un solo producto de extensa familia, que ya en el mes de junio/julio comienza a aparecer, dando tipologías diversas en agosto, llegando a mejor forma en septiembre/octubre y siendo espectacular en noviembre o diciembre.

    Nosotros recibimos de los montes de Moratalla algunos de los más hermosos ejemplares. Y siempre es una experiencia a recordar el ir a recogerlos alguna mañana de domingo, con amigos

    ¿Cuáles son los mejores? Pues los rojizos deliciosus, los morados vinosus, o los de tonos más apagados pero de increíble sabor los sanguifillus.

    Deben de desprender un intenso olor a bosque húmedo, con una carne dura, y no haber sido recogidos muchos días antes, un máximo de cinco días puede ser una fecha tope. Su cualidad viene más por el terreno y la climatología de donde se recoge, que por su familia.

    Una carne que se presta a muchas preparaciones pero que no podemos ocultar a través de acompañamientos poderosos, como puede ser el ajo o la guindilla.

    Desde pasados por plancha, salteados con aceite y perejil, llegando por sopas invernales donde el tocino hará buenas migas con esa otra carne vegetal, con notas de un buen jamón, que harán que la grasa se funda y envuelva las tersas carnes de estas setas.

    Pueden rellenarse, acompañar pollo o cerdo, hígado de pato, servir de farsa para canelones, raviolis o lasañas o otras pastas cortas o largas. Incluirse en arroces más o menos caldosos o secos.

    Producto versátil que nos habla de un tiempo otoñal concreto y que año a año se presenta para ser artista central de muchas preparaciones. Aprovechemos su aparición para incorporarlo a  nuestra cocina. No dejemos pasar una oportunidad así.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook