Blog 
MARQUIDE
RSS - Blog de Quinito López Mourelle

El autor

Blog MARQUIDE - Quinito López Mourelle

Quinito López Mourelle

Escritor, músico y crítico de jazz

Sobre este blog de Sociedad

No soy un escritor de blogs al uso, ni un comentarista político, ni un articulista de la web. Sin embargo, en sentido paralelo a mi actividad como novelista brota un caudal de pequeños textos (cuentos, pensamientos, ideas...) que sí tienen cabida en un espacio como este. En ocasiones el lector se en...


Archivo

  • 09
    Noviembre
    2011

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    CUMPLIMIENTO DE PROMESA

     La aclamación popular me obliga a publicar un poema que prometí en su día al haceros partícipes de una vieja composición que llevaba por título Los Espejos y que estaba inspirada, claro está, en un poema homónimo. He recibido cartas de París y de Cracovia, telegramas tailandeses y postales de Praga, Budapest y Sao Leonardo…-por citar tan sólo la guinda de una montaña de correspondencia que ha puesto en aprietos a la pequeña oficina de correos que me surte-, suplicándome la publicación de aquellos versos. Desde hace algún tiempo, padres airados y públicos recelosos de mi trabajo se reúnen a escondidas en conciliábulos en los que me critican ferozmente y urden estratagemas para inhabilitarme. Sin duda me consideran un enemigo público de primera. En el subterráneo cibernético en el que ahora mismo me estás leyendo la cosa no desmerece el abrumador éxito que se comenta por doquier a pie de calle en cualquier país del mundo. El vídeo de la composición, interpretada en el mermado piano de casa, ha recibido ya más de un millón de visitas…cantidad sólo equiparable a las incontables relaciones sexuales que su popularidad me ha reportado y que, día tras día, debo rechazar, no sin cierta nostalgia, en aras de una salud mental y una vida ordenada necesaria para trabajar con garantías. Vamos pues a leer los versitos famosos antes de escuchar la música que los viste:

     

                                                                                        LOS ESPEJOS

     

     

    Ahora sé

    que los espejos son felices.

    Después de tantos años, de tanto silencio,

    después de tanto tiempo

    recorriendo el camino

    que yo mismo tracé.

    Ahora sé

    que los espejos son felices…

    pero sólo aquellos que te ven.

    Son la envidia de salones,

    de lujosos tocadores,

    de mil habitaciones

    que vas a conocer.

    Ahora sé

    que en esos momentos sublimes

    yo nunca estaré.


     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook