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Blog MARQUIDE - Quinito López Mourelle

Quinito López Mourelle

Escritor, músico y crítico de jazz

Sobre este blog de Sociedad

No soy un escritor de blogs al uso, ni un comentarista político, ni un articulista de la web. Sin embargo, en sentido paralelo a mi actividad como novelista brota un caudal de pequeños textos (cuentos, pensamientos, ideas...) que sí tienen cabida en un espacio como este. En ocasiones el lector se en...


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  • 28
    Marzo
    2013

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    MANGO ROSA

     

    La llamaron sucia y puta. Un día le anunció a la única amiga que le quedaba que en su vida volvería a misa. Fue la envidia de muchas mujeres que la repudiaban por descocada, esas que a menudo fantasean con mostrarse desnudas y morder todas las manzanas. Hoy la recuerdan por su falta de recato al exhibirse ante la cámara, aunque no hubiese cámara. Nadie filmaba su gesta, una gesta de barrio, una gesta de mujer que va y viene del supermercado, que lee en un libro que le han prestado que no merecen la pena el pudor y el miedo al vecindario.

    Tuviste la suerte de tenerla en tus brazos durante aquellos días infaustos en los que los dedos os señalaban, en los que todos los cálices se os vedaban, en los que los hoteles sin letreros os refugiaban de la tormenta de palabras. Fuiste tú quien asumió su esplendor tropical, quien la protegió del veneno, el mismo que la vio partir al fin en busca de otra puerta una fría mañana de febrero. Le escribiste una carta pero te llegó devuelta. Llegaste a creer que la habías inventado, que era imposible que un ángel se hubiese encarnado en un ser libre con aroma de menta y que ese ángel hubiese dormido a tu lado. Los versos que le dedicaste, tantos años después, todavía te alimentan:

     

     

    Tus nalgas de mango rosa

    y su turgencia apetitosa.

    Tus senos de cielo

    con su botón de caramelo,

    y el tocinillo carmesí de tu boca.

    Tú eres la razón

    del camino que escogí,

    y, aunque hoy debo admitir

    que me perdí,

    es obligado recordar,

    ahora y aquí,

    que te debo cualquier cosa.

     

     

     

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