Cartas de los lectores

Trabajo y consumidores

10.11.2015 | 01:51

Se buscan fórmulas mágicas para superar la presente y larga crisis, que nos lleve a la creación de empleo seguro y con un salario digno, pero no son presentadas más que soluciones con escasa incidencia sobre la gran masa de trabajadores en paro u otras de altísimo coste y dudosa eficacia.

La cuestión, que tanta angustia y preocupación nos traen a diario, estriba en incorporar a la corriente de consumidores a la cada vez mayor legión de pobres y empobrecidos españoles, víctimas de maquinaciones a las que fueron ajenos. Sabido es que los pobres no consumen sino que aprovechan las migajas que dejan caer de la mesa los que todavía tienen algo, en forma de ropa usada, limosnas o comedores sociales. La pobreza ha de ser tratada como la enfermedad; una circunstancia pasajera y eventualísima. La larga permanencia en esta situación de miseria forzosa deteriora física y psíquicamente a quien la sufre que no solo dificulta, sino que imposibilita su reintegro a la vida laboral. Es una quimera el que nos hablen de crear puestos de trabajo sin consumidores, sin ventas y sin producción. Todo se hace gravitar sobre los ingresos de un inseguro turismo y del incierto éxito de futuros emprendedores con potenciales clientes sin dinero o cada vez más restringido. Con 3.456 millones de euros al año sacaríamos de la indigencia e incorporaríamos a la corriente de consumidores a 800 mil pobres españoles. Son casi un millón de personas que se procurarían su comida y vestido y, paradójicamente, darían trabajo a los demás. La citada cantidad es el resultado de asignar 1.800 euros mensuales a cada una de las 160.000 familias españolas, según la estadística oficial, con al menos tres hijos menores de veintisiete años y con ingresos inferiores a 7.500 euros anuales.

Dicha cantidad, ya lo vemos, es notablemente inferior a los seis mil millones que propone alguna formación política para dotar con 426 euros mes a los que no tienen nada, o a los quince mil millones que solicita otro partido para asignar una renta de 600 euros a los más desfavorecidos y a base de gravar a las grandes fortunas. No requiere ninguna convulsión social ni revolución con el consiguiente pánico y fuga de capitales. 3.456 millones de euros para 25 millones de contribuyentes representan 138,24 euros al año.

LA OPINIÓN publica opiniones de sus lectores, así como réplicas y sugerencias de interés general que sean respetuosas hacia las personas e instituciones. Las cartas pueden ser enviadas a LA OPINIÓN por vía postal (C/ Franja 40-42 15001 A Coruña), por fax (981 217 402) o por correo electrónico/cartasaldirector@laopinioncoruna.com). Deben tener como máximo 20 líneas e incluir nombre, apellidos, DNI, domicilio y teléfono de contacto. LA OPINIÓN se reserva el derecho a extractarlas.

Cláusula Legal: LA OPINIÓN A Coruña S. L. (C/ Franja, 40-42, 15001, A Coruña), le informa que sus datos de carácter personal facilitados en este formulario de cartas al director, serán incorporados a nuestros ficheros y tratados automatizadamente. De acuerdo a la L.O.P.D. 15/1999 (Ley Orgánica de Protección de Datos), vd. podrá ejercer su derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición conforme a dicha ley. El titular de los datos se compromete a comunicar por escrito a la compañía cualquier modificación que se produzca en los datos aportados.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine