Cartas de los lectores

Autodeterminación e independencia no son sinónimos

23.09.2017 | 01:27

No creo que la independencia sea la solución para la clase trabajadora en Cataluña, porque el problema de la clase obrera se llama capitalismo y la verdadera lucha se llama lucha de clases, una guerra entre explotadores y explotados que no entiende de fronteras en un mundo donde la explotación esta globalizada. Una lucha de clase que continúa vigente como motor de la historia.

Pero entiendo que un pueblo puede sentir la necesidad de decidir su destino, sobre todo cuando desde los poderes del Estado español, desde casi siempre, se ha tratado de imponer un idioma, una cultura y una historia, eso es opresión.

Entiendo además la autodeterminación como un derecho fundamental, el derecho que deben tener los pueblos a decidir su destino, el derecho a acertar o equivocarse.

Autodeterminación e independencia no son sinónimos, como algunos quieren hacernos creer, el derecho a decidir no tiene como efecto la independencia, podría ser que el pueblo tomase esa decisión, o no.

El Estado español está en manos de un Partido Popular nacido de Alianza Popular, un partido nacido desde las filas de los dirigentes del franquismo, un gobierno que oprime a toda la clase obrera, un partido que mantiene el "una, grande y libre" del franquismo en su ADN.

El PP ha demostrado en aquella nacionalidad histórica donde gobierna, como es el caso de Galicia, trata de destruir las señas de identidad de un pueblo, de una nación, su lengua, su cultura, su historia, este es el contexto de un Estado que no ha sabido dar más respuesta que la represión y los oídos sordos a un problema real.

Nadie ha hecho más por la independencia de Cataluña que Mariano Rajoy y su Gobierno.

Negar el sentimiento nacional de un pueblo, negar que Galiza, Catalunya o Euskadi son naciones, es un ataque a la convivencia y a la unidad.

Las amenazas no son argumentos ni solucionan problemas de convivencia, eso es algo que la derecha española no quiere entender.

En democracia no se puede dar respuesta a las reivindicaciones de un pueblo con amenazas y represión. Ese es el lenguaje de las dictaduras.

Defender el derecho de autodeterminación es legítimo y ser independentista también, quien defiende estas posturas no es un delincuente, ni un terrorista.

El PP en Cataluña intenta apagar un fuego que ayudó a encender con gasolina.

LA OPINIÓN publica opiniones de sus lectores, así como réplicas y sugerencias de interés general que sean respetuosas hacia las personas e instituciones. Las cartas pueden ser enviadas a LA OPINIÓN por vía postal (C/ Franja 40-42 15001 A Coruña), por fax (981 217 401) o por correo electrónico/cartasaldirector@laopinioncoruna.com). Deben tener como máximo 20 líneas e incluir nombre, apellidos, DNI, domicilio y teléfono de contacto. LA OPINIÓN se reserva el derecho a extractarlas.

Cláusula Legal: LA OPINIÓN A Coruña S. L. (C/ Franja, 40-42, 15001, A Coruña), le informa que sus datos de carácter personal facilitados en este formulario de cartas al director, serán incorporados a nuestros ficheros y tratados automatizadamente. De acuerdo a la L.O.P.D. 15/1999 (Ley Orgánica de Protección de Datos), vd. podrá ejercer su derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición conforme a dicha ley. El titular de los datos se compromete a comunicar por escrito a la compañía cualquier modificación que se produzca en los datos aportados.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine