LA MASA DEL CUERPO CELESTE, LOCALIZADO FUERA DEL SISTEMA SOLAR, SERÍA 16 VECES LA DE JÚPITER
CARMEN VILLAR.SANTIAGO
De momento sólo se le puede llamar con el nombre técnico que ha recibido durante la investigación, Bb, aunque dentro de unos meses, cuando más observaciones hayan ratificado su existencia, podrá ser bautizado oficialmente.
Bb está muy lejos, a más de dos millones de veces la distancia que separa la Tierra del Sol, como afirma José Ángel Docobo, el director del Observatorio Astronómico Ramón María Aller de la Universidade de Santiago y el coautor del artículo publicado en la prestigiosa revista Astronomy & Astrophysics donde se explica cómo un equipo internacional de científicos liderado por astrónomos gallegos anuncia el descubrimiento de un nuevo planeta extrasolar, en el sistema estelar triple Gliese 22.
Se trataría de un planeta gigante, un calificativo que los astrónomos emplean también para cuerpos como Júpiter, el mayor del Sistema Solar, cuyo volumen es mil veces el de la Tierra.
Pero Bb, según se deriva de las observaciones y tal y como explicó Docobo, dejaría pequeño incluso a Júpiter, ya que su masa multiplicaría por dieciséis la de nuestro astro vecino.
Lo más novedoso del anuncio realizado por los astrónomos no es tanto el posible descubrimiento de un nuevo planeta, sino el modo en que fue localizado. Hasta ahora, todos los hallazgos de planetas fuera del Sistema Solar se realizaban, o bien a través del método de velocidades radiales, o bien por la variación de la luz de la estrella cuando un planeta pasa por delante de ella.
En el primero de los métodos, explica Docobo, se examina el espectro de la estrella, en el que aparecen líneas verticales. Si está aislada, estas líneas ocupan la misma posición, pero si hay un cuerpo cerca, las líneas se desplazan a un lado o al otro. El segundo, denominado método fotométrico, parte de que cuando el planeta pasa delante de la estrella de ésta nos llega menos luz.
No obstante, el método empleado por el observatorio compostelano, llamado astrométrico, no se había utilizado hasta ahora para detectar planetas, sino estrellas, y tampoco era esa la intención primordial de una investigación cuyo objetivo era demostrar que las órbitas del sistema Gliese 22, formadas por tres estrellas, un sistema binario cerrado y otra, todas de baja masa, se encontraban en el mismo plano, algo que también han confirmado.
El método astrométrico, explica Docobo, está basado en las órbitas de las estrellas. Estudiando las tres órbitas, el equipo descubrió en la de la tercera estrella el denominado movimiento sinusoidal, de desplazamiento de la trayectoria, que sólo se explica por la presencia de otro cuerpo a su alrededor. "Con este método se han descubierto estrellas", señala el director del Ramón María Aller, pero "descubrir un planeta es muy difícil" ya que depende de la relación de masas entre el planeta y la estrella. Las estrellas de baja masa son "candidatas" para la detección de exoplanetas. "Entre las tres no suman ni siquiera la masa del Sol", afirma Docobo.
"Ahora vamos a tratar de observar el sistema con otras técnicas para tener la confirmación definitiva y dependiendo de la asignación de observatorios, podría tardar varios meses", indicó el científico gallego.