CARLES MULET | PALMA DE MALLORCA
-Ha cumplido 46 y esta estupenda. ¿Le vendió su alma al Diablo cuando grabo Una temporada en el infierno?
-Tengo 46 recién cumplidos, pero prometo que no le he vendido nada al Diablo. Ser una persona del montón tiene sus ventajas, como llegar mejor a cierta edad; ahora nos sentimos atractivos. Los guapos oficiales, con excepciones como Clint Eastwood o Sean Connery, suelen envejecer mal.
-¿Participaría en Eurovisión o se conforma con haberlo presentado?
-Prefiero presentarlo que presentarme. Para participar en Eurovisión necesitas tener un determinado carácter que nosotros no tenemos. Nos podrían dar diez points y nos quedaríamos con cara de pez. No sabríamos transmitir emoción, ganas de que la gente nos votase.
-Ya es una celebritie de Muchacha Nui. Se lo tomó con buen humor?
-¡Somos muy fans de Muchachada Nui! Para mí ha sido una puesta al día, en mi bagaje ya tenía a Martes y 13 y Los Morancos.
-¿Que tiene Raphael que a todo el mundo le mola?
-Me alegro mucho de que ahora sea así, porque a finales de los 70 nadie lo pensaba. La gente ponía cara de sorpresa cuando decíamos que nos gustaba.
-En su blog marca 1977, 1988 y 2009 como años de importantes cambios. Los primeros en lo musical, ¿y este?
-Los finales de década siempre son movidos, ahí tienes la crisis. Estamos en un momento bisagra, con cambios en la sociedad, en los medios de comunicación, en la industria musical o en la forma de difundir la cultura. Ahora ni el director de cine más importante sabe si podrá estrenar su película, las empresas están perdidas. El sistema explota, y no es malo que lo haga. Las fiebres son buenas para matar las bacterias.
-Fangoria escribe en su web: 'Ya no nos apetece esforzarnos por no decir lo que pensamos'. Se puede decir más alto, pero no más claro.
-Somos muy contradictorios. En el lado profesional o en una entrevista Fangoria dirá siempre lo que piensa, de hecho algunas veces ha pecado de hacerlo. Es en lo más íntimo donde somos esclavos de no poder decir que no a los amigos. Nacho explotó hace un tiempo y decidió que con 50 años ya no quería tener cerca a personas que no soporta.
-¿Le molesta alguna gran mentira sobre la Movida madrileña?
-No hay grandes mentiras, pero no se puede hablar de una cosa de manera uniforme, como si todo fuera lo mismo o hubiera ocurrido al mismo tiempo. Cuando yo quiero entrevistarme con algún personaje histórico recurro a la bibliografía, la gente debería hacer lo mismo.
-Absolutamente es un disco absoluto en lo musical, 100% Fangoria. ¿Su futuro es relativo?
-Desde fuera la visión es distinta. En realidad el disco absoluto fue el anterior. Lo controlamos todo nosotros, nos encargamos de la producción, volcamos todas nuestras filias en él, concebimos el directo. Más absoluto que eso no hay nada, ahí empezó otro momento.