|
|
|
HEMEROTECA » |
|
ISABEL BUGALLAL A CORUÑA -¿Lo expulsaron de la ANPG por españoleiro?
-En 1976. Por españolista y socialdemócrata: acertaron en el diagnóstico. Fue una expulsión en grupo, con Xan López Facal, Gonzalo Vázquez Pozo, Enrique Aller, mi hermano Carlos...
-¿Los coroneles de la UPG?
-El secretario general era Pedro Luaces, que luego acabó con Cacharro en la Diputación de Lugo. La de vueltas que da la vida...
-Usted no hizo mala carrera.
-En el PSOE hice una carrera rápida. Soy un viejo militante de izquierda, empecé cuando estudiaba Medicina y estaba en la Juventud Estudiante Católica y en la Asociación Demócrata de Estudiantes Galegos. Éramos cristianos de izquierda que defendíamos el diálogo cristiano-marxista.
-¿Cómo fue a dar allí y no al Partido Comunista?
-Era un adolescente en Pontevedra con tendencia al asociacionismo y las únicas opciones estaban en el Frente de Juventudes o en Acción Católica. A mi padre, aunque creyente, era un hombre de izquierdas y no le hizo mucha gracia.
-¿Y la carrera profesional?
-Yo era nefrólogo y, en 1982, cuando el PSOE llegó al poder, me llamaron para ser gerente del hospital Juan Canalejo. Y eso que era militante de Esquerda Galega, y seguí siéndolo hasta 1990. Debí de hacerlo bien porque luego me llamó el consejero de Sanidad de Leguina para hacerme cargo en Madrid del Gregorio Marañón, que era entonces el mayor hospital de España: 2.200 camas, 6.500 trabajadores y 43.000 millones de pesetas de presupuesto.
-¿Le pone malo la gestión sanitaria del Gobierno del PP?
-El PP siempre tuvo una relación conflictiva, cuando no agresiva, con la sanidad, como demuestra Esperanza Aguirre en Madrid y Camps en Valencia con su método privatizador, que es el que parece seguir aquí Pilar Farjas. Es muy preocupante, entregan la construcción y la gestión de los hospitales a grupos como Sacyr-Vallehermoso, FCC o Acciona y, como tiene que haber ganancia empresarial, son hospitales mucho más caros.
-Se le ve entrar y salir airado del hemiciclo, ¿qué le exaspera?
-Me exaspero sobre todo con la falsedad y la mentira. Ya sé que la política no es el reino del rigor, pero debemos acercarnos.
-¿Por qué no fue conselleiro?
-Es una decisión del presidente.
-Con su currículo, ¿esperaba una cosa así?
-No depende de un buen currículo. Ni lo esperaba ni lo deseaba, pero tenía muchas rifas. Si el presidente Touriño me lo hubiese propuesto hubiera dicho que sí.
-¿Está desaprovechado?
-Estoy muy feliz en el Parlamento.
-¿Por qué perdieron las elecciones?
-Fue insólito. Supongo que la idea de bipartido acabó calando y el concurso eólico fue el remate.
-¿Y decorar San Caetano como si fuera su casa?
-Otro de los errores. Fue inoportuno, y no es que yo sea un purista.
-Touriño, ¿se va o no?
-¡Ah! no lo sé. Es cosa suya.
-¿Vivió en la pensión Touriño?
-Sí, pero no tiene nada que ver con él . Viví los años de la carrera.
-El pasado abril lo dejaron fuera de la ejecutiva del PSdeG.
-No se puede estar eternamente. Llevaba once años.
-¿Moreda o Lage?
-No estoy en esa batalla. Creo que ambos serían excelentes secretarios provinciales, pero yo prefiero la veteranía de Salvador. Rejuvenecer es bueno pero hay que tener cuidado con la efebocracia, tanto como con la gerontocracia.
-Parece que le sorprendió ser el de más edad del Parlamento.
-Más que sorprendido me dejó perplejo. Tengo 64 años y eso denota un Parlamento muy joven. El de más edad anterior fue Fraga en su primera legislatura y tenía 69.
-Hace días se manifestó en el Obradoiro a favor de Garzón.
-Fui porque me parece una vergüenza que se esté juzgando a un juez. Más allá de que sea o no un juez estrella, es digno y neutral.
-¿Cómo catalogaría la política de Feijóo con el gallego?
-Es tardofranquista, de antes de Albor. Pone en peligro la pervivencia de la lengua y el derecho de los gallegohablantes a usarla. Todo lo contrario a la de Fraga, que continuó el consenso establecido por Albor.
-¿A Coruña y La Coruña?
-Eso es una idea del alcalde. Si hubiera consenso no tengo nada que decir, pero ¿quién establece las bases de ese consenso? Pone en evidencia el oportunismo del PP. Es un debate cerrado; lo que hay que hacer es cumplir la ley.
-¿Consumado bibliófilo?
-Modesto bibliófilo, aunque gasto mucho en libros. Y en viajar. Compro libros antiguos sólo si me interesan, porque prefiero leer a Valle-Inclán en una edición antigua. No tengo ninguno del siglo XVIII y los mejores son los heredados de mi familia y de mi padre, que también era un modesto bibliófilo.
-¿Su última adquisición?
-Una primera edición de Atila en Galicia, de Castelao; una rareza.
-¿Cuántos volúmenes tiene?
-Unos 4.000 o 5.000, no lo sé. Es un problema: empiezo a no saber lo que tengo porque no he informatizado la biblioteca.
-¿Qué buscó con más ahínco?
-Quizá primeras ediciones de Cunqueiro. También compro libros actuales, ¿eh?, soy muy lector.
-¿Qué lee?
-Cisnes salvajes, una novela de Jung Chang. Es que acabo de estar en China.
-¿Y le gustó?
-Es muy interesante y muy importante. Me impresionaron los guerreros de Xian, los rascacielos como sacados de un cómic futurista y, supongo, que también La Ciudad Prohibida: había muchos chinos y me compré la película El último emperador para verla mejor.
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN A CORUÑA | LOCALIZACIÓN | ACERCA DE ED. GALEGO | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
Adaptado a la Ley de Protección de Datos por |
|
|||||||
|
|||||||||