MAR MATO | A CORUÑA
-¿Qué le espera a sus fans en el concierto de esta noche en Santiago?
-Me acompañan Candy Caramelo, José Bruno el niño, Carlos Davila tito, Geni Genaro, Diego García g y Julian Kanevsky. No llevamos más escenografía que nosotros: el grupo de rock; y una estructura lumínica de primera categoría.
-¿Qué recuerdos traerá en forma de canción?
-Recordaremos muchos álbumes: Honestidad brutal, La Lengua Popular, El salmón, Palabras más palabras menos, Sin documentos, incluso discos grabados antes de Los Rodríguez; Por mirarte y Vasos y besos (Los abuelos de la nada)? Entre recordar y (entre) olvidar. Me quedo con las dos cosas, ya lo dijo el poeta.
-Sigamos rememorando. ¿Qué guarda en la memoria de sus anteriores actuaciones y visitas a Galicia?
-Guardo muchos recuerdos y además muy buenos: con Bob Dylan en Santiago, con Fito y Los Fitipaldis, en la Iguana de Vigo, con Rodríguez y sin Rodríguez, Tangos con Niño Josele en A Coruña.
-Este año, ha publicado con Warner Obras incompletas y desde La Lengua Popular de 2007 no edita disco con material nuevo. ¿Se encuentra preparando ya próximo álbum? ¿Puede decir para cuándo?
-Estoy progresando con próximos materiales, sin embargo, por cuestiones de estrategia estética y ética, prefiero no comentar mis próximos pasos discográficos.
-Acostumbra a publicar un disco por año. ¿A qué se debe que esté tardando tanto en editar un disco con temas nuevos?
-No entiendo la pregunta; La Lengua Popular fue publicado apenas hace dos años, y este año ofrecimos mi balance antológico Obras incompletas.
-Usted ha recibido numerosos premios Gardeles además de otras distinciones, ¿les tiene un cariño especial situándolos en un lugar privilegiado de su casa o ni siquiera sabe dónde están para quitarles el polvo?
-No soy un músico demasiado premiado pero tengo suficientes discos dorados y premios (que me honran) como para haber perdido alguno en al camino; como para dejar algunos sobre el piano, y otros en mi estudio doméstico de grabaciones. No es que me pase el día mirando los premios ni mucho menos.
-Espero que no le moleste la pregunta. ¿Qué le hace componer más: la infelicidad, el amor, el desamor o el fumar sustancias -digamos- prohibidas?
-A veces con el amor y el cannabis no es suficiente; a veces escribo porque necesito las canciones. Alguna vez escribí porque había renunciado a casi todo y tenía tiempo de sobra para invertir en creaciones; ni siquiera me considero un compositor importante. Yo soy el cantante que hoy han venido a escuchar. Nada más.
-¿Usted como decía en Ayer sigue buscando consuelo en los días pasados o se ha vuelto optimista con los años?
-Nunca encontré consuelo en los días pasados, tampoco fui un optimista convencido; sé que no nos esperan solamente buenas noticias: no news good news.
-Se ha descrito como un canalla, ¿lo sigue siendo o ahora ya no lo admite tan fácilmente?
-Tengo la esquina de los barrios, soy apenas enciclopédico, tengo la escuela de las calles asfaltadas del downtown y mucho local de ensayo, soy noble pero inquieto.
-¿Y han sido muy canallas las mujeres con usted?
-Mucho no.
-¿Alguna vez ha tocado tan fondo que tuvo miedo de no salir?
-No tuve miedo. Cuando no se tiene nada tampoco se puede perder nada. El fondo es un lugar, aunque metafórico, curiosamente agradable. Pero recomiendo buscar la superficie y el oxígeno, con la ayuda de la voluntad y un ingrediente divino que no todos tenemos.