|
|
|
HEMEROTECA » |
|
ISABEL BUGALLAL | A CORUÑA -¿No tiene teléfono móvil?
-No, no, no me gusta. Fumo mucho y no me puedo dejar el paquete de tabaco. Si, además de eso, tengo que llevar un móvil a cuestas y estoy en un sitio y me llaman... yo esas cosas, no. Me siento más libre sin tener teléfono móvil.
-¿Y ordenador, mucho menos?
-Mucho menos, mi hija se encarga de mis correos electrónicos.
-¿Es cierto que empezó pintando como Modigliani?
-No es que pintara como Modigliani pero había ciertas semejanzas en mis primeros cuadros, aunque el colorido era muy distinto. Fue en los comienzos.
-¿Siendo malagueño, no sería más lógico que tirase hacia Picasso, que lo tenía más cerca?
-Sí... Cuando era muy joven, lo que más me gustaba y de lo que más entendía era de su época azul y rosa. En alguna medida quizá pude tener alguna influencia de Picasso. Y de Modigliani, sobre todo, los ojos, que yo hacía como vacíos, igual que él.
-¿Pasó por todas las etapas habidas y por haber en pintura?
-A mí siempre me ha interesado el arte contemporáneo, toda la pintura moderna, lo que ocurre es que en mis comienzos yo vivía en Málaga y en aquella época casi no se hacían exposiciones y a Picasso sólo se le conocía por los libros, y tampoco demasiado porque Picasso no estaba muy bien visto en España en aquel momento.
-Usted fue uno de los fundadores del Grupo Picasso en Málaga, ¿viajó a Francia a conocerlo?
-Fue un grupo de seis o siete pintores de Málaga pero yo no, era más joven que ellos y aunque empezaba ya a pintar no tenía demasiada relación. No fui, cosa que lo lamenté siempre mucho, y Picasso atendió muy bien a los malagueños. Fueron en una furgoneta y llevaron cuadros suyos para que los viera Picasso y él los entremezcló con otros suyos y les dijo: 'Bueno, acabamos de hacer una exposición de malagueños'. Al volver fue cuando formamos el Grupo Picasso.
-Es de origen alemán y un día se fue a Alemania, ¿en busca de sus raíces?
-Mi padre era alemán, aunque ya nacido en Málaga, y mi madre era española. Yo no fui a Alemania por los orígenes, al menos no de forma consciente, fui por salir de Málaga y de España porque no me gustaba el clima que había entonces.
-¿Fue allí donde entró en contacto con Fluxus?
-Con alguno de los miembros del grupo Fluxus, con Cornelius Cardew, que era un músico que trabajó con Stockhausen y John Cage. Ilustré partituras suyas, era amigo mío y vivió en mi casa algún tiempo; también vi los primeros happenings que hizo Vostell en Colonia y lo conocí, pero yo no formé parte de Fluxus.
-Tuvo una etapa larga figurativa pero hace tiempo que está instalado en la abstracción.
-Mi pintura, aunque fuera figurativa, obedecía a un planteamiento muy abstracto, partía de manchas y de esas manchas surgía en cierta medida una figuración casi siempre, pero ya desde hace muchos años mi pintura es abstracta.
-Informalismo poético, ¿está de acuerdo con esa etiqueta?
-No lo veo yo demasiado informalista, lo poético lo veo más. Hay algo de informalismo pero también hay una geometría muy sutil. Incluso en los grabados utilizo para crear mancha microchips de los ordenadores. Tienen una forma muy geométrica pero que al pasarla al grabado se deshacen un poco, aunque algo de esa geometría aún queda.
-Semejan cartografías. A veces hacen pensar en mapas.
-Me lo han dicho a menudo pero no lo hago conscientemente. Lo reconozco, recuerda a los mapas.
-Hubo un momento en que su obra era tridimensional, casi escultura, y perseguía la sombra con insistencia. Ahora llena por completo el soporte de sus cuadros, una malla de acero, hasta quedar por completo opaca.
-Hubo un momento en que el cuadro tenía pintura por delante y por detrás. Aquello me interesó y fue a más, hasta cubrir la malla totalmente. Eso de las sombras es de una etapa anterior, sobre la que ya investigué suficientemente y está resuelta; yo trato de renovarme.
-¿De buscar otra cosa?
-Otra cosa, pero que tenga coherencia con la anterior. No es que busque coherencia, si está hecha de una forma sincera siempre hay coherencia. A mí el estilo no me interesa. El estilo lo que hace es amanerar a un pintor.
-¿Ve coherencia en el arte actual?
-En cuanto al facilismo sí hay mucha coherencia. Se practica demasiado lo fácil y el arte nunca debe ser fácil. No creo que tenga que ser dificultoso por la dificultad en sí; una pintura en apariencia muy simple puede ser producto de mucho trabajo.
-Su obra es minuciosa y muy trabajada, ¿cómo hace para producir tanto en tan poco tiempo?
-Porque trabajo mucho, siempre estoy pintando.
-En 1977 fue elegido senador en las listas del PSOE, ¿no era demasiado joven para ser senador?
-Sí, era uno de los más jóvenes. Fue en la primera legislatura, cuando se hizo la Constitución. Fue un momento muy especial, un paréntesis en mi vida.
-¿Qué aportó a la Constitución?
-Mi voto democrático.
-¿Por qué quería pintar de color morado el Senado?
-Me has pillado. No sé por qué lo quise pintar de morado pero en su momento di explicaciones. No me acuerdo. Ahora se me ocurriría.
-Imagínese que le hubiesen hecho caso.
-Bueno, pues a lo mejor hasta sería bonito.
-Entonces dijo que era 'una elegía a la razón', ¿lo recuerda?
-Fue hace tantos años que no me acuerdo por qué quería pintarlo de morado.
-¿Le han dicho alguna vez que se parece a David Hockney?
-¿El pintor?, ¿físicamente? No sé si me pareceré.
-¿A estas alturas ya no tiene influencias?
-Se tienen a lo largo de toda la vida de la historia del arte, pero que un pintor te guste tanto como para que te influya, a mi edad...
-¿Eso son cosas de juventud?
-Esas cosas y formar grupos son más bien cosas de jóvenes.
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN A CORUÑA | LOCALIZACIÓN | ACERCA DE ED. GALEGO | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
Adaptado a la Ley de Protección de Datos por |
|
|||||||
|
|||||||||