|
|
|
HEMEROTECA » |
|
ISABEL BUGALLAL Fue la mejor de España con el florete pero no le bastó y quiso también demostrar que pintando podía llegar a la misma altura. Pronto descubrió, sin embargo, que no eran caminos paralelos y tuvo que escoger: touché. Después de haber llegado a ser campeona nacional de esgrima, dejó el arma de combate a un lado para convertirse en pintora. Y pintar es lo que lleva haciendo Isabel Taboada (A Coruña, 1952) desde que de casi adolescente optó por ir a la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.
En A Coruña se había formado con las mejores profesoras de pintura y dibujo de su época, la gran María Corredoira, que pronto advirtió que su alumna apuntaba maneras, y la célebre Lolita Díaz Baliño, tía de Isaac Díaz Pardo.
Taboada, que es como firma, liberada del nombre de pila, no suele prodigarse en exposiciones. Ni en Madrid, donde vive desde su época de estudiante, ni en su tierra. Ahora, por fin, hay oportunidad de ver su producción en A Coruña, donde sólo expuso en dos ocasiones, la última hace ya varios años.
Ha traído cuadros de trazos negros, vigorosos y agresivos, marcados con el rojo -el color del fuego, de la sangre, de las lenguas que salen de bocas llenas de dientes dispuestos a morder-, que pertenecen a la serie Vil, su obra más reciente. Es pintura acrílica sobre papel y tiene algo de grafiti brutal. "Vil, viene de villano -explica ella-, de la gente que se suelta la lengua y dice tonterías, de la mala gente, de la España negra de Puerto Hurraco".
También hay cuadros sobre tela -más antiguos, de los años ochenta-, en los que predomina una geometría de colores planos que compone grandes cabezas. Cabezas de frente, cabezas partidas, cabezas fragmentadas que hablan entre si pero quizá sin llegar nunca a entenderse.
El pincel de Isabel Taboada es suelto y decidido y quizá su obra haya que relacionarla con el expresionismo, aunque ella detesta las etiquetas y ha hecho a lo largo de su carrera los suficientes cambios como para despistar. Por ejemplo, en la obra que expone ahora no hay nada de aquellos desnudos en los que los críticos vieron hace unos años ecos de Matisse, del que entonces tomó prestado el azul. O de una antigua etapa fauvista. "Es terrible, todos tratan de encasillarte", protesta: "Conoces a alguien y lo primero que intenta es saber dónde encuadrarte para quedarse tranquilo".
Las rotundas líneas de su obra, la expresividad "agresiva y elegante" y su primitivismo son algunos de los aspectos en los que se han fijado los críticos. El viejo Laxeiro dijo que su pintura, "inquieta y rápida", "palpita".
A Isabel Taboada, que obtuvo un primer premio en el certamen de artes plásticas Unión Fenosa, no le gusta hablar de su obra ni pintar bajo la presión de las exposiciones: "Si no tengo nada serio que decir, no pinto". Lo cual no quiere decir que trabaje poco, sino que vende la producción a medida que va creando y le cuesta acumular obra suficiente para mostrar en galerías.
Durante una década se dedicó a dar clase en la Academia de San Fernando, un pasado que no echa de menos: "Me entrego mucho en mi trabajo, todo lo hago con pasión, cuando pinto y en clases. Acabé agotada y lo dejé".
Era una de las famosas "hermanas Taboada" -Teresa, Margarita e Isabel-. Las tres habían llegado a ser campeonas de España de esgrima en los años sesenta. Isabel estuvo además seleccionada para los campeonatos del mundo de menores de 20 años. Pero ahí acabó su carrera con el florete. Prefirió volcarse con la pintura y a estas alturas de su vida ha decidido ensanchar el horizonte y dedicarse también a la escultura.
Para trabajar con volúmenes, sin embargo, dice no tener espacio suficiente en su estudio de Madrid y piensa en Galicia para su nuevo taller, que alternará con el de Madrid.
En los últimos tiempos le tira más A Coruña, quizá porque se ha convertido no hace mucho en abuela y le gusta ejercer. Por eso decidió rehabilitar la casa familiar de Oza dos Ríos, donde se instaló su hijo Jacobo con su familia, para tener también allí un refugio estable y un estudio grande donde explayarse con la escultura y con cuadros de gran formato. Quiere, además, tener gallinas . Y ovejas -"para que pasten en la hierba y yo no tenga que cortarla".
No hace mucho, el anterior delegado del Gobierno, Manuel Ameijeiras, actual director general de Aviación Civil, un viejo amigo suyo, recomendaba en una entrevista estar atentos a Isabel Taboada: "Va a tener una gran proyección", afirmaba. A lo mejor ha llegado el momento de su gran despegue .
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN A CORUÑA | LOCALIZACIÓN | ACERCA DE ED. GALEGO | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
Adaptado a la Ley de Protección de Datos por |
|
|||||||
|
|||||||||