AURELIA LOMBAO
Las cajas nacieron mujer en un mundo financiero, machista y patriarcal de hombres, que son los bancos. Ellas entraron en el mercado con otra sensibilidad, mas pegadas a la realidad y a los problemas diarios de los más desfavorecidos y con la intención de hacer valer el dinero de las mayorías modestas. Las cajas nacieron mujer, se llamaron montes de piedad, rechazaron convertir sus excedentes en beneficios, pensaron en huir de la pura especulación y de la agresiva competencia de los bancos que, como hombres, disfrutan irracionalmente con la guerra. Las cajas y los bancos son entidades financieras, pero de distinto sexo, afortunadamente para muchos de nosotros y para un cierto equilibrio social.
Sin embargo, andando el tiempo, las cajas empezaron a comportarse como hombres, como bancos, sin duda influenciadas por el clima hegemónico en el mundo financiero, claramente dominado por criterios y practicas netamente machistas y patriarcales. Es verdad que conservaron lo esencial, pero empezaron a actuar como los bancos en los productos que ofrecen, en los riesgos que asumen, en el trato financiero a impositores y clientes. Hasta tal punto es así que, a simple vista, es muy difícil distinguir a un banco de una caja si observas que el lenguaje es el mismo, los movimientos similares, las guerras en que se meten idénticas. Estos comportamientos hombrunos las ha llevado a sufrir de igual modo las consecuencias de la crisis y ahora se les propone la receta masculina para volver a empezar.
Por eso yo presiento que lo que se pretende hacer con las cajas es, primero, lograr que sean las menos posible y, luego, simplemente proponerles la operación de cambio de sexo, situándolas en la disyuntiva de vivir como hombres o morir como mujeres. En este sentido recuerdo la alabanza a José Luis Méndez de un importante columnista gallego: se lamentaba de que Méndez fuese un gran banquero, pero sin banco.
Lo demás: las trifulcas localistas, los pretendidos intereses nacionales e incluso la viabilidad no son más que terapias pre-operatorias.
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