L. C. | A CORUÑA
A Julián Barrio no le falta trabajo. El arzobispo de Santiago tiene por delante ocho meses de apuro para organizar la visita del Papa y ahora que ha visto resuelto el problema de los andamios que ocultan el Pórtico de la Gloria, se afana en buscar un lugar lo suficientemente grande como para acoger a los miles de fieles que querrán ver al Pontífice y lo suficientemente resguardado como para que la meteorología de noviembre no obligue a un cambio de última hora. Y es que la majestuosa catedral de Santiago se queda pequeña para una visita del papa Benedicto XVI, tal y como ayer explicó el arzobispo. Julián Barrio comentó de hecho que será "difícil" celebrar los actos en el aeropuerto de Lavacolla, como ya se hizo con la visita a Compostela de Juan Pablo II en 1982.
A ocho meses del 6 de noviembre, fecha prevista para la visita de Benedicto XVI, ni el arzobispo sabe gran cosa sobre la agenda del Papa, pero ya trabaja en la elaboración de una programación de actos que enviará al Vaticano, que se encargará de "contrastarla" con la que realicen desde allí. "De ahí saldrán los actos que podremos celebrar, la dinámica y forma en que podamos celebrarlos", expuso Barrio durante una entrevista en RNE. Lo que sí está decidido es la celebración de la Eucaristía.
Barrio desconoce de momento si el Papa pasará la noche del día 6 en Santiago una vez terminen los actos que se celebrarán en la ciudad compostelana o emprenderá inmediatamente su viaje a Barcelona, donde le esperan al día siguiente.
El arzobispo de Santiago celebró que la retirada de los andamios del Pórtico de la Gloria haya contado con el beneplácito del comité científico que gestiona las obras, que aseguró, "ha dado garantía" de que esta actuación no retrasará el proceso. "La restauración seguirá en los plazos ya fijados y limitados", aclaró, y la retirada se efectuará "progresivamente". El Papa no se encontrará con el Pórtico de la Gloria tapado por los andamios, pero sí puede quedar "alguno", "una cosa muy insignificante", según Barrio, que no impedirá al Pontífice admirar la obra del Maestro Mateo. La visita del Papa pondrá el broche de oro al que parece perfilarse ya como el más exitoso de los últimos años santos. Al menos hasta la fecha, Julián Barrio se ha llevado una "grata sorpresa" al constatar la presencia desde "el primer momento" en Santiago de un número de peregrinos que en otros años xacobeos no se veía hasta marzo. Y es que, dice el arzobispo, el Año Santo "se promociona por sí mismo" y sus "mejores promotores" son las personas que han participado en otros, así como los peregrinos que han completado la ruta xacobea. "Desde el punto de vista pastoral y espiritual, el Apóstol ya se encarga de promover el Año Santo y la peregrinación", dijo ayer, tras ser preguntado por la promoción realizada hasta la fecha por las administraciones.
Pero la visita del papa Benedicto XVI se ha convertido en el mejor reclamo para los fieles de todos los rincones de España, tal y como demuestran las múltiples llamadas que el Arzobispado compostelano ha recibido en las últimas semanas desde que el Vaticano confirmó la visita del Pontífice a Galicia.