ISABEL BUGALLAL | A CORUÑA
-¿Tiene sentido hablar de Prisciliano 1.600 años después?
-Absolutamente, porque su memoria sigue viva y porque fue una de las figuras más importantes de la cultura gallega, como reconocieron Otero Pedrayo o Castelao.
-¿Se considera priscilianista?
-Es difícil de responder. No soy un particular seguidor pero estoy de acuerdo con los postulados de Prisciliano, al que durante siglos se le tachó de hereje y hoy está rehabilitado porque lo que decía no tenía nada que ver con las acusaciones que se vertieron en varios concilios. Hoy, que conocemos sus escritos, vemos que sus postulados no iban por donde se le atacó.
-¿La Iglesia de hoy dista mucho de la de Prisciliano?
-Prisciliano quería una Iglesia más próxima al Evangelio, una Iglesia de iguales en la que nadie estuviese por encima y los ministerios se planteen desde el servicio y no desde el poder o la autoridad y, precisamente, por esa razón, en el priscialianismo la mujer tenía los mismos derechos que los hombres, y una de las cosas por las que los condenaron es por permitir el acceso de las mujeres a la teología y por tener un papel preponderante.
-Una priscilianista de pro fue la monja Egeria.
-Sí, aunque en tiempos no se dijo, hoy está bastante claro que era de los círculos de Prisciliano.
-Una gran viajera.
-Sí, una gran viajera, lo que significa que era una mujer muy libre porque imaginar en aquel tiempo que una mujer sola peregrinase hasta Jerusalén es que era muy independiente y con mucha seguridad en sí misma. Esto manifiesta que fue una mujer adelantada a su tiempo.
-¿Por qué Prisciliano 'es un símbolo necesario en la construcción de la identidad gallega'?
-Porque hablar de Prisciliano es hablar de los fundamentos de la cultura gallega, que en el siglo IV tuvo un gran florecimiento. Además de Prisciliano hubo figuras como la misma Egeria, Paulo Orosio o Vaquiario, y la cultura gallega nació precisamente entonces como reacción al priscilianismo -a favor o en contra-, con grandes escritores y teólogos, lo cual significa que la cultura gallega no es una cosa de hoy ni siquiera un invento decimonónico, sino que tiene una hondas raíces. Además, Prisciliano pasó a la Historia como símbolo de un cristianismo que quiere estar identificado con la tierra gallega y los gallegos. En definitiva, Prisciliano fue un hombre rebelde contra todo tipo de autoritarismo, también una de las características de los gallegos, y por eso fueron perseguidos y sufrieron desde los Irmandiños hasta los mártires de Carral.
-El priscilianismo se expandió más allá de la Gallaecia, por la península Ibérica y la Galia.
-Sí, Prisciliano murió en Tréveris, al norte de Francia, hoy Alemania, y tuvo un gran eco en el Midi francés aunque su acogida no fue como en Galicia. Todos estos movimientos renovadores como el catarismo son herederos del priscilianismo y, a pesar de ser ahogado, pervivió en Galicia nada menos que dos siglos. En el primer siglo después de la muerte de Prisciliano, la mayoría de los obispos gallegos eran priscilianistas y por eso hubo tantos concilios para erradicar lo que entonces se consideraba una herejía.
-¿Hoy hay persecuciones en el seno de la Iglesia?
-La Iglesia tiene una mentalidad conservadora, autoritaria y jerárquica pero hoy a nadie le cortan la cabeza, aunque cualquier crítica profética significa ser marginado de puestos de responsabilidad.
-¿Es Prisciliano quien está enterrado en la tumba del Apóstol?
-Eso no se puede afirmar. Es improbable que sea la tumba de Santiago pero es imposible que sea la de Prisciliano. El culto jacobeo es del siglo VIII y el culto a Prisciliano y a sus mártires es del IV. Es decir, durante 400 años hubo aquí más culto al priscilianismo que al jacobeo.
-Guerra Campos sostenía que los restos de Prisciliano estaban en San Miguel de Valga y Celestino Fernández de la Vega los situó en Santa Eulalia de Bóveda.
-La tesis de Guerra me parece peregrina y la de Fernández de la Vega es más elaborada pero ninguna de las dos se puede confirmar. Los restos de Prisciliano fueron trasladados por discípulos suyos desde Tréveris siguiendo un camino semejante al Camino de Santiago y la crónica de Sulpicio Severo cuenta que llegaron hasta Gallaecia pero no precisa el lugar.
-¿El Camino de Santiago es el camino de Prisciliano?
-El Camino de Santiago fue fuente de cultura y de espiritualidad durante siglos; ahora bien, el actual camino jacobeo sigue el antiguo camino de Prisciliano que siguieron sus discípulos, sus seguidores y sus compañeros mártires ejecutados con él en Tréveris.
-¿Usted es partidario de la comunión bajo las dos especies, como Prisciliano?
-Claro, y está permitido por la Iglesia Católica.
-Pues Rouco casi excomulga a los curas de la iglesia madrileña de San Carlos Borromoeo.
-Sí, pero no era tanto por eso como por hacerlo con pan normal y vino, se pingaba todo. Yo he participado en la comunión bajo las dos especies incluso en alguna catedral y ante obispos sin problema aunque a algunos les parece una falta de respeto a la Eucaristía.
-¿Seguirá celebrando misa?
-Sí, ¿por qué no?
-Se lo prohibió el arzobispo.
-Bueno, hay que saber interpretar esas afirmaciones episcopales, y yo sé interpretarlas.
-¿Las oficiará de tapadillo?
-No, el Obispado es dueño de sus templos y lo que hagan algunas comunidades en otros lugares es problema suyo.
-¿El canónigo de la Colegiata de A Coruña le dejó hacer misa?
-Hablé con Rafael Taboada pero nunca dije que misé allí.
-Pero sí celebró misa.
-Depende de cómo se inter- prete.
-¿Está casado y secularizado?
-Estoy casado, no secularizado.
-¿Un cura lo es para siempre?
-Evidentemente.