SUSANA GOLF | A CORUÑA
-¿Quién es Greta Bouvier, la protagonista de su novela? Es fácil pensar en alguien real.
-No es nadie en concreto, es un collage de damas, españolas, norteamericanas, mejicanas y argentinas. He tenido la suerte de conocer a muchas mujeres muy interesantes y con vidas muy novelescas que, como en el caso de Greta, esconden un ser humano tras el personaje.
-Eso es muy de ¡Hola!
-Sí, claro. Greta se inventa un personaje y se lo llega a creer y es Clara, la otra protagonista, la que encuentra al ser humano. Y al final piensas que todas somos iguales.
-Juega con ficción y realidad.
-Se van tejiendo, hay personajes de la sociedad, del cine...
-¿Qué le aporta el periodismo a la literatura y viceversa?
-Yo creo que el periodismo corta las alas, tienes una historia muy bonita pero te tienes que ceñir a la realidad. En la novela eres totalmente libre. Por eso me parece admirable y difícil escribir una biografía.
-¿La de quién le gustaría escribir?
-No me gustaría, sí la etapa de investigación, pero la biografía no deja espacio a la imaginación.
-La que le permite incluir un fantasma en la historia. Y varios guiños al realismo mágico.
-La literatura me ha gustado siempre. Primero empecé a leer en inglés, novelas del XIX, luego novela americana de los años 50 y al fin llegué a la literatura en español y descubrí que es maravillosa. El gallego Torrente Ballester y La isla de los jacintos cortados. Y la literatura latinoamericana también, con otra expresión, otra filosofía. Ahora prefiero leer novela escrita en español.
-¿Periodista o escritora?
-Yo todavía digo que soy periodista. Aunque dentro del periodismo hay gente más reportera y gente más escritora.Todavía no me he creído lo de escritora porque los admiro tanto...
-Los ingresos de la novela los ha destinado a una fundación benéfica.
-He publicado ya cuatro libros y siempre he destinado los beneficios a alguna asociación, primero niños con cáncer, luego con problemas psicomotrices y ahora a la Fundación Madrina. Los conocí a través de mi amiga Mónica -la voz de Materia Prima-, que grabó una canción benéfica con Enrique Ponce. Tienen pocos recursos y ayudan a las mamás desesperadas para que puedan tener a sus niños.
-Hablemos de ¡Hola!
-Mi editora dice que hay que venderla con el Valium.
-¿La crisis les ha dañado o beneficiado?
-En ventas estamos muy bien, en la publicidad sí lo hemos notado un poco. Como todas las revistas. Al final es un producto razonablemente barato, un pequeño lujo que a pesar de la crisis te puedes permitir.
-¿Son ciertas o no todas las leyendas urbanas en torno a ¡Hola!? ¿Compran fotos para no publicarlas?
-No hay nada en los cajones. La cuestión no es dar o no dar una noticia, porque eres periodista y la noticia hay que darla. Otra cosa es cómo, de manera más o menos discreta, pero las noticias se dan. Podemos tener cuidado o valorar si conviene esperar un tiempo antes de dar una noticia que puede hacer daño, como una separación. Puedes esperar un par de días a ver si se arreglan... Llegan tantas noticias de embarazos que luego no son y de novios que no son verdad... Hay que contrastar siempre.
-Pues eso choca con el panorama rosa actual.
-Sí, es tremendo. Pero mi padre (director de la revista) en eso es exquisito. Para que se crea un embarazo prácticamente hay que enseñarle la ecografía.
-¿Y las cifras de las exclusivas son tan astronómicas?
-Esto no es como el mercado, a cuánto va el cuarto y mitad. Depende de tantas cosas... A veces hay motivos empresariales y por lo que sea a la revista le interesa hacer el sacrificio de pagar un dinero. O el personaje tiene una fama internacional. La exclusiva más cara ha sido la de los gemelos de Brad Pitt y Angelina Jolie. Fue una subasta a nivel mundial y nos la llevamos.
-¿No va a decir por cuánto?
-No, porque es horrible (se ríe). Pero no se quedaron un euro, el dinero sirvió para construir un hospital en África.
-¿Cómo llevan el boom de las revistas digitales?
-Tenemos una página web, idea de mi hermano. Hay cierta tensión entre la revista y la web, que tiene la inmediatez, pero funciona muy bien. Es necesario.