CARLES MULET A CORUÑA
-El rey de la rumba. ¿No exageramos un poco?
-Nunca me sentí como un rey. Del mote son culpables Joaquín Soler Serrano y Federico Gallo. Si algún día me pagan una nómina como rey igual me lo creo, aunque sea de un euro diario.
-¿Mejor el padre?
-Es lo que hay. Tuvimos suerte con esto, gustó y ya lleva funcionando 50 años.
-En febrero recibió de la Academia el premio a Toda una vida. ¿Se ha hecho mayor?
-Sí, y me gusta. No es que no me importe envejecer, es que me gusta. Siempre dije que me encantaría poder llegar a los 80 años y salir al escenario, apoyado en un bastoncito y acompañado por una azafata muy bonita. Tengo 75, casi lo he conseguido.
-¿El buen rollo que ha repartido es proporcional al recibido?
-Uno tiene que dar sin pensar en lo que va a recibir. Yo me lo paso muy bien con mi público, y el público conmigo.
-¿Estopa y Muchachito Bombo Infierno le deben la vida?
-No, hombre, que va. Soy el referente para algunos, como otros lo han sido para mí antes. La música es esto, fusión, siempre fusión. Yo lo hice así y salió la rumba catalana. Beethoven también lo hizo.
-Al menos ellos lo reconocen. Los que no, ¿le deben unas sinceras disculpas?
-Te diré una cosa: hay algunos que han llegado a coger una canción de las mías, le han cambiado la letra y ahora cobran los derechos en la SGAE. Pero es algo que me hace feliz. A un buen amigo, a un pintor mallorquín, le robaron en casa y se enfadó porque los ladrones no se llevaron ninguno de sus cuadros.
-¿La rumba merece más cancha en la actualidad?
-Y la jota, la sardana, el chotis o el pasodoble. No puede ser que un país sólo se sienta país con el fútbol. La jota no es sólo de los maños, es de todos. No entiendo por qué tiene que ser mejor la música que se hace fuera de aquí. Además, basta ver como visten por ahí.
-Ya, pero nos pasa con todo.
-De manera descarada. Amar más a lo que viene de fuera me parece un disparate; no pasa nada por ser el país de la pandereta y las castañuelas.
-¿Es valiente como lo fue Camarón?
-He demostrado serlo. Sin saber leer ni escribir he sido capaz de hacer de todo. Eso es ser valiente.
-¿Que relación mantiene con su canción más popular, Borriquito, 40 años después?
-Una relación muy buena. El Borriquito dio de comer a mi familia, ha pagado sus escuelas o nos ha comprado coches.
-¿Cuántas guitarras ha destrozado por esas espectaculares vueltas que les da?
-Ninguna. La guitarra no se me ha caído nunca al suelo. Además, ya no le doy vueltas, ahora vienen amplificadas y el dedo no se puede colocar bien.
-Perder el Festival de Eurovisión el año que ganó el Waterloo de Abba sí tiene perdón.
-Con la música no se pierde nunca. Hay uno que gana, pero los demás no pierden. Tendría que ser así con todo, también en el deporte, donde unos equipos destrozan a los otros. No me gustan este tipo de términos.
-Veo entonces que Peret es poco futbolero.
-Me gusta ver un buen partido por la televisión. Y también una buena carrera de natación.