Tercera boda para Marina Castaño

Un portal de internet anuncia que la viuda de Cela y el cirujano Enrique Puras, divorciado y con tres hijos, se casarán este próximo verano

22.03.2013 | 02:07
Marina Castaño, viuda del escritor Camilo José Cela. / agustín cacho
Marina Castaño, viuda del escritor Camilo José Cela. / agustín cacho

Tras un año 2012 'horribilis' en el que perdió un pleito millonario por la herencia de Camilo José Cela y fue denunciada por la Justicia por un posible delito de malversación y fraude fiscal relacionado con la gestión de la Fundación Cela, la viuda coruñesa del Nobel, Marina Castaño, ha sorprendido a sus íntimos en su fiesta de cumpleaños con una buena noticia. Se volverá a casar este verano. Será la tercera boda de Marina Castaño, que ha recibido ya la joya de compromiso de su futuro marido, el cirujano Enrique Puras

Marina Castaño, la viuda coruñesa del Nobel Camilo José Cela, se casará este verano con el médico Enrique Puras. La viuda del escritor volverá a darse el sí quiero por tercera vez, en esta ocasión con el cirujano Enrique Puras, con el que lleva saliendo desde el año 2011. Según informa el portal Vanitatis, una vez más Marina Castaño ha elegido el día de la celebración de su cumpleaños para dar esta buena noticia. Él, de 50 años y cirujano vascular en la clínica Quirón de Madrid, está divorciado y tiene tres hijos que ya han cumplido la mayoría de edad.

Marina Castaño organizó en su casa el pasado fin de semana una fiesta de cumpleaños, que ya se ha convertido en un clásico entre sus amistades, y que le sirve para anunciar sonadas novedades. El año pasado comunicó el enlace de su hija Laura, que dentro de unos meses le hará abuela; hace dos presentó oficialmente a su pareja, Enrique Puras; y este año ha sorprendido anunciando su propia boda.

La boda de su hija, Laura Fernández Castaño, fruto de su primer matrimonio con el marino mercante José Luis Fernández, con el que Castaño estuvo casada cinco años, fue una ceremonia civil de carácter íntimo, con muy pocos invitados, que fueron agasajados con un banquete en el domicilio de Castaño en la exclusiva urbanización madrileña Puerta de Hierro.

En el caso de la relación de Marina con el médico Enrique Puras, los íntimos de la pareja ya intuían algo porque desde el día de los enamorados lucía un anillo con todo el aspecto de ser de pedida. Efectivamente, la alhaja encargada en la joyería Suárez por el novio era el santo y seña del compromiso de la viuda de Camilo José Cela.

La pareja se ha mostrado hasta el momento muy cauta en sus apariciones públicas y también muy discreta a la hora de airear su relación. Acudieron juntos a varias fiestas consecutivas en junio de 2011, organizadas por Vogue, Jaguar y Yo Dona, y a partir de ahí comenzaron la aparecer en la prensa rosa las sospechas de romance.

Enrique Puras Mallagray es cirujano vascular de la clínica Quirón de Madrid. Es un hombre con un amplio currículum y muy valorado dentro en su profesión. Licenciado en Medicina y especialista en angiología, tiene 50 años, está divorciado y tiene tres hijos ya mayores de edad que no se inmiscuyen en la vida amorosa de su padre. Puras pertenece a prestigiosas sociedades internacionales punteras en su campo médico y es uno de los investigadores más activos en innovación terapéutica arterial, aseguran diversos portales especializados de internet.

Para Marina Castaño será su tercera boda, ya que estuvo casada con el padre de su hija y después con Camilo José Cela, con el que contrajo matrimonio primero por lo civil y más tarde, cuando el premio Nobel consiguió el divorcio, por la Iglesia.

La pugna por la herencia del Nobel coruñés supuso una guerra judicial y casi mediática con uno de sus hijos, que reclamaba a la heredera universal su parte de la herencia. El juez, tras diez años de juicios, decidió darle la razón y decretó que Marina Castaño debía desembolsar por ello cinco millones de euros a Camilo José Cela Conde, hijo del escritor.

El pasado año resultó horribilis para la viuda de Cela, que además de perder el pleito con Camilo José Cela Conde fue denunciada por el fiscal gallego Álvaro García, junto con el exgerente de la Fundación Cela, Tomás Cavanna, por una posible malversación de fondos públicos, apropiación indebida y fraude. La fundación habría desviado, supuestamente, dinero público a una sociedad privada que tendría como objetivo embolsarse grandes cantidades de dinero en concepto de IVA. Fue una vecina de la localidad de Iria Flavia, en Padrón, donde se encuentra la institución del escritor, la que denunció que, desde 2004, en la sede de la fundación se realizaban trasvases de dinero a las sociedades propiedad de Cela y Castaño.

Tampoco fue un buen año para su planeado lanzamiento editorial con un libro sobre Cela. Como publicó el portal Vanitatis en su día, la viuda del literato escribió unos ochenta folios sobre su vida al lado de este, pero prefirió frenar su publicación. No obstante, cedió unos párrafos a la revista Telva en los que desvelaba el nombre de algunas de las amantes del escritor.

Todo lo relacionado con la vida del Nobel es un filón de oro para aquellos que le rodearon. La edición española de la revista estadounidense Vanity Fair publicó este pasado mes de enero unas controvertidas declaraciones del exsecretario del escritor, Gaspar Sánchez Salas, en las que se revelaban detalles íntimos de la vida de Cela y Castaño.

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