Buñuel, Fraga y Fernando Rey

El director de cine, que quedó entusiasmado con el actor coruñés en 'Viridiana', quiso que protagonizara 'Tristana', cuyo rodaje paralizó seis años el político gallego siendo ministro

19.10.2016 | 19:11
Luis Buñuel con Fernando Rey durante el rodaje de ´Tristana´, en 1969, en Toledo.

Manuel Fraga, entonces ministro de Información y Turismo, puso todos los impedimentos a su alcance para evitar que, después del escándalo de Viridiana, Luis Buñuel volviese a hacer cine en España, así que el rodaje de Tristana se demoró seis años. Lo cuentan el propio Buñuel y Eduardo Ducay, el productor de la cinta, que tiene como protagonistas al actor coruñés Fernando Rey y a Catherine Deneuve.

"Había pensado en rodarla [Tristana] con Silvia Pinal y Ernesto Alonso. Más tarde, se puso en marcha en España otra coproducción. Pensé en Fernando Rey, excelente en Viridiana, y en una joven actriz que me gustaba mucho, Stefania Sandrelli", relata en sus memorias -Mi último suspiro- Buñuel.

Con el segundo plan puesto en marcha, el productor lo convenció de que la actriz protagonista debía ser Catherine Deneuve, con la que Buñuel había tenido varios encontronazos haciendo Belle de jour, cuyo papel la actriz francesa detestaba.

El rodaje de Tristana, que fue candidata al Oscar a mejor película de habla no inglesa en 1970, fue "una historia complicadísima", decía Ducay hace unos años en una entrevista con este diario, que explicaba de este modo aquella aventura como productor: "Buñuel ya había hecho Viridiana en España y parecía fácil porque [José María] García Escudero [director general de Cinematografía] dijo que no había nada contra Buñuel y que podía volver a España cuando quisiera. Yo no estaba muy convencido pero a él le apetecía mucho porque España le volvía loco, y elegimos el tema pero después de decir que ´bueno´, lo prohibió. En realidad, lo prohibió Fraga" en 1963 "por miedo".

La prohibición fue levantada seis años después, en 1969, y Catherine Deneuve se avino a volver a rodar con Buñuel, a la vista del gran éxito internacional de Belle de jour. También Buñuel se dejó llevar por Ducay, que hizo un viaje a México con la expresa intención de persuadir al director, que comprendió que podía ser interesante para la coproducción. "Bueno, sí, pero sin maquillador, sin director de fotografía ni modelos de vestuario. Nada de nada, tiene que ser el equipo español", puso como condiciones Buñuel, y la actriz francesa las aceptó todas", contaba Ducay, zaragozano como Buñuel.

Para garantizar que el rodaje de Tristana saldría adelante esta vez, Ducay propuso que fuese una coproducción internacional. "Había un acuerdo de coproducción hispano-franco-italiana por el temor de que la volvieran a prohibir. Podían prohibir una película española, pero no una francesa o italiana. Teníamos un amigo coproductor que decía: 'Si la prohiben en España, la rodaremos en Portugal'. Al final, a Buñuel le pareció tan absurdo, que aceptó que se pusiera en el contrato. Y, al final, casi, casi, tuvimos que rodar en Portugal", explicaba Ducay en la citada entrevista.

Buñuel, se reunió "con placer" con Deneuve, según el propio director, después de que la diva le hubiera escrito varias veces para hablarle del papel de Tristana, lo cual confirma la versión del productor: Aunque las relaciones entre el director y la actriz "eran fatales", ella, "que no tiene un pelo de tonta, se dio cuenta de que se había equivocado".

Fernando Rey (A Coruña, 1917-Madrid, 1994), que había sido lanzado internacionalmente por Buñuel en la irreverente Viridiana (1961), se hizo gran amigo de Buñuel, que le dio en Tristana -basada en la novela de Galdós- el papel de don Lope, un hombre maduro que acoge a Tristana, como había prometido a sus padres, y la hace su amante, hasta que aparece un joven pintor del que se enamora.

El actor, llamado en realidad Fernando Casado Arambillet, creció en una de las casas modernistas de la Plaza de Lugo coruñesa, la Casa Arambillet, de su familia materna. Estudió Bachillerato en Segovia, donde tuvo como profesor de Francés a Antonio Machado, y llegó a ser actor por accidente.

Su padre, el oficial de Artillería Fernando Casado Veiga, republicano y cercano a Azaña (nada que ver con el golpista Segismundo Casado), se salvó de la condena a muerte de Franco gracias a la intervención de su mujer, que acudió a Carmen Polo a pedirle clemencia para su marido. Fernando, que estudiaba entonces arquitectura, tuvo que dejar la carrera y, para contribuir a la maltrecha economía familiar, se dedicó a hacer de extra en el cine. Así, por esa carambola, llegó a ser el gran actor que fue, al que Buñuel tomaba el pelo en el rodaje de Tristana, en Toledo.

Un día, el cineasta pidió a un miembro del equipo de producción de la película que se pusiese en contacto con todos los alumnos de una clase de un colegio próximo para que, en un momento que estuviese con el actor, fueran de uno en uno a pedir un autógrafo exclusivamente a Buñuel.

Cuando ambos estaban sentados en la terraza de un café, llegó el primero y le firmó un autógrafo. El segundo hizo lo mismo. "Al tercero, Fernando suelta la carcajada. Ha comprendido la broma, y ello por una razón muy sencilla: que me pidan a mí un autógrafo y lo ignoren a él le parece rigurosamente imposible. En lo que tenía razón", cuenta Buñuel en su libro.

"Buñuel ha hecho una película maravillosamente compleja, divertida y enérgicamente moral que además es, para mí, la que tiene mejor selección de actores", escribió tras el estreno The New York Times.

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