Juan Vilà Costa Hijo de Juan Vilá Reyes, fundador de Matesa

"El 'caso Matesa' quería impedir que el Rey sucediera a Franco"

"Al día siguiente del Consejo de Ministros que designa sucesor a Juan Carlos de Borbón, los ministros Fraga y Solís se reúnen en Fuengirola con Blas Piñar, Fernández Cuesta y Girón. Querían boicotear la ratificación de la sucesión en Cortes"

16.03.2017 | 01:13
Juan Vilà Costa.

La palabra Matesa simboliza el mayor escándalo del franquismo. El empresario inmobiliario y textil Juan Vilà Costa (Barcelona, 1955) ayudó a su padre Juan Vilà Reyes, fundador de la firma Matesa y encarcelado por un caso que su hijo atribuye a enfrentamientos en el seno del franquismo.

- ¿Matesa fue el mayor escándalo económico de Franco?

-El escándalo Matesa fue un asunto político, no económico ni financiero. Una cosa es deber al banco una elevada cantidad, y otra es defraudarla. No es lo mismo invertir importantes sumas en la red exterior que evadir esos capitales.

-La prensa hablaba unánime en 1969 de la Matesa de su padre, Juan Vila Reyes, como un escándalo de fraude y evasión de capitales.

-Cierto. El Alcázar lo calificaba de delito 'de lesa patria', La Vanguardia pedía cárcel para mi padre recién operado, Anson proponía en la portada de ABC que la Real Academia aceptara 'matesizar' como sinónimo de defraudar. Solo la prensa internacional contó la verdad.

-¿Cuál es esa verdad entre bastidores de Matesa?

-Al día siguiente del Consejo de Ministros que designa sucesor a Juan Carlos de Borbón, los ministros Fraga y Solís se reúnen en Fuengirola con Blas Piñar, Fernández Cuesta y Girón. Querían boicotear la ratificación de la sucesión en Cortes e infligir el máximo castigo al Opus Dei.

-¿La extrema derecha franquista urde Matesa contra los tecnócratas del Opus?

-Prepararon la denuncia contra Matesa. Iba firmada por el director General de Aduanas, Víctor Castro, general de la división azul y falangista.

-Sin embargo, Juan Carlos de Borbón llegó al trono.

-El órdago no tuvo el efecto deseado por sus promotores. Franco convocó inmediatamente a las Cortes, que ratificaron la Ley de Sucesión por 491 votos a 19.

-Los falangistas perdieron el primer asalto.

-Y emprendieron el segundo objetivo del órdago de Fuengirola, poner en marcha la maquinaria del caso Matesa para evitar la proclamación del Rey. Ello pasaba por acabar con la creciente influencia del Opus Dei en el dictador.

-Franco no picó.

-Franco contestó esta vez al órdago con el cese de Fraga y de sus socios, y el nombramiento de un gobierno monocolor del Opus Dei. A su vez, neutralizó los procesamientos de los ministros económicos, a quienes se quería implicar en Matesa, a través de un indulto a medida.

-Su padre, Juan Vilá Reyes, fue condenado y encarcelado.

-Mi padre fue condenado en 1975 por los jueces predemocráticos, tras seis años de prisión preventiva. Salió pocos días después de la coronación del Rey, gracias a la amnistía general otorgada con ese motivo.

-¿Su padre era del Opus?

-Mi padre era religioso, pero no del Opus.

-¿Cómo acaba la empresa Matesa?

-Matesa no fue incautada tal y como se decidió en el Consejo de Ministros de Franco, sino que se puso bajo administración judicial y siguió exportando durante 14 años más, hasta 1983. Su producto quedó obsoleto tras todos esos años sin presupuesto para investigación.

-El príncipe Jean de Broglie, asesinado hace cuarenta años, fue el hombre de Matesa en la luxemburguesa Sodetex.

-Sodetex y De Broglie aparecen en escena en 1968, cuando Matesa ya había desplegado su red comercial exterior. Se trataba de conseguir a través de esta sociedad luxemburguesa unos 60 millones de eurodólares de financiación exterior.

-Tanto Le Monde como un documental de France 3 ligan el asesinato de De Broglie a su papel en Matesa.

-Mi padre contactó con el mundo financiero europeo, del que De Broglie era un excelente ejemplo. Al estallar el escándalo en 1969 Sodetex no llegó a despegar y De Broglie no devolvió nunca a Matesa, ya bajo administración judicial, los 14 millones de pesetas comprometidos.

-De Broglie era el hombre de confianza de Valéry Giscard d'Estaing, y ambos tenían casa en Mallorca.

-Mi padre era de ideas europeístas, centristas y liberales, y le hubiera gustado que España se abriera al exterior, no sólo económica sino políticamente. Conoció en persona a Giscard y propició varios encuentros del equipo económico del Gobierno español cuando Giscard era ministro de finanzas, en una época en que nadie en Europa recibía ni a Franco.

-El encuentro entre Vila Reyes y el financiero de Giscard tiene lugar en Mallorca.

-En aquellos tiempos teníamos un barco importante, y desde nuestra casa al norte de Barcelona navegábamos en dirección al Port de Pollença. La reunión con De Broglie por el tema empresarial tuvo lugar en el chalet que el príncipe poseía en una urbanización a la salida del Port d'Andratx.

-¿Los contactos en Mallorca con hombres de Giscard también irritaban a los extremistas?

-Los de Fuengirola querían dinamitar también estos contactos cuando denunciaron a mi padre, porque Giscard representaba para los del Opus un ejemplo a seguir, y para los que ganaron la guerra, una pieza de caza mayor.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine