PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
El juez ha absuelto a un comerciante de nacionalidad china que apuñaló tres veces a un menor por considerar que actuó en legítima defensa después de que la víctima de la agresión, en compañía de otros dos individuos, los golpeara a él y a su mujer embarazada.
Los hechos que motivaron el juicio, en el que el acusado reconoció haber atacado al menor con un arma blanca de unos seis centímetros de hoja, sucedieron en octubre del año 2007. El imputado relató durante la vista que tres menores habían entrado en su tienda para intentar robar unos piercing y que, después de haberles obligado a salir fuera del establecimiento, comenzaron a insultarle y a golpearle.
La mujer del comerciante, embarazada de cinco meses, intentó defender a su marido y, según el acusado, también recibió patadas y puñetazos. El imputado había expuesto que cogió el cuchillo mientras la víctima golpeaba a su mujer y que lo utilizó por temor a que ésta o el feto sufrieran daños.
La versión de la defensa ha convencido al juez frente al relato del fiscal y de los menores, que habían asegurado que el propietario de la tienda empujó a la víctima antes de haber sido agredido. Los tres individuos, que fueron condenados por los hechos en el Juzgado de Menores, también habían denunciado que la mujer embarazada tiró del pelo al adolescente apuñalado antes de que el comerciante le clavara el arma blanca.
La víctima del apuñalamiento había reconocido que golpeó al comerciante con un cubo de basura hasta que lo rompió, aunque precisó que esta agresión ocurrió después de que el inmigrante chino lo empujara y aseguró que ni él ni sus compañeros habían atacado a la mujer embarazada.
La Fiscalía había solicitado para el comerciante procesado una pena de dos años de prisión, además del pago de una indemnización de 10.476 euros por los días que precisó el menor agredido para curarse de sus heridas y otra de 6.100 euros por las secuelas que padece en el brazo donde recibió una de las puñaladas.
El comerciante y su mujer también tuvieron que visitar el hospital, al necesitar atención médica por lesiones de carácter leve.
Los testigos del suceso que no están implicados en la reyerta no vieron toda la pelea, pero reconocieron ante el juez que los menores golpearon al comerciante en reiteradas ocasiones, unos testimonios que reforzaron las tesis de la defensa y que facilitaron la sentencia de libre absolución.
Incluso el fiscal, a pesar de haber reconocido que es "complicado" construir una secuencia "creíble" de los hechos, había dejado abierta la posibilidad de que el comerciante actuara en defensa propia, tras reconocer la facilidad para robar en los bazares chinos.
Los tres adolescentes implicados en la pelea en el establecimiento de la calle San Andrés tienen antecedentes penales anteriores y posteriores a los hechos, una cuestión que también mencionó la defensa durante la vista celebrada el pasado mes de julio.