REDACCIÓN A CORUÑA
Los vecinos del hombre que convivió semanas con su madre muerta en un piso de la calle Curros Enríquez dicen que llevaba "mucho tiempo sin salir de casa". Rafael Martínez vivía alquilado desde hacía años en el domicilio donde los bomberos encontraron a la fallecida. Según confirmaron ayer otros residentes en el edificio, es un hombre con carácter "esquivo y "poco social".
Dos vecinos llamaron a su puerta la semana pasada preocupados porque llevaban varios días sin verlo, a pesar de que tenía la costumbre de bajar cada mañana para hacer la compra. Uno de los residentes, Ángel Salas, apuntó que, cuando le abrió la puerta, tenía un aspecto "muy demacrado", ya que se encontraba más delgado de lo habitual. Rafael Martínez le dijo que se encontraba bien, pero el vecino percibió que en la casa había "cierto desorden".
El hombre fue trasladado en ambulancia a un centro médico y no se descarta que padezca algún trastorno psicológico. La principal hipótesis que maneja la Policía Nacional es que su madre hubiese fallecido por causas naturales hace alrededor de un mes.