ANA BLASCO CARRAL
Los jóvenes de Carral demandan un centro en el que poder juntarse en sus ratos de ocio con acceso a las nuevas tecnologías. El equipo de gobierno estudia desde hace años diferentes alternativas para poder cubrir esta demanda.
De hecho, el Concello ya rotuló los ventanales de un local de propiedad municipal como "Futuro Local Social da Xuventude". Sin embargo, esta opción ha sido descartada y el alcalde, José Luis Fernández Mouriño, aprovechó la última visita de la conselleira de Benestar, Beatriz Mato, a la guardería para mostrarle su propuesta definitiva.
Un bajo, también de propiedad municipal, de 400 metros cuadrados, frente a la escuela infantil municipal y el único colegio de la localidad, es el sitio escogido para albergar el centro juvenil.
El regidor carralés señala que ya disponen de un anteproyecto para habilitar este espacio destinado a jóvenes entre 15 y 30 años. El centro contará con una zona de nuevas tecnologías que permita el acceso gratuito a Internet de los usuarios. Además, pretende instalar diversos aparatos lúdicos como una mesa para jugar al ping-pong.
El coste estimado de la obra asciende a 330.000 euros.
Fernández Mouriño asegura que la conselleira de Traballo e Benestar "aceptó de buen grado la propuesta", ya que en los planes de su departamento autonómico figura la creación de una red de locales de estas características. "Nuestro proyecto apunta las mismas directrices que ellos se habían marcado", indica el alcalde.
Para el bajo de 100 metros cuadrados, rotulado como "Futuro Local Social da Xuventude" el Gobierno local ya tiene un nuevo destino: una bebeteca.
José Luis Fernández Mouriño recuerda como, desde la Diputación, se había puesto en marcha una ludoteca para niños de entre 0 y 3 años, ubicada en los bajos de la biblioteca del teatro Rosalía de Castro, en la ciudad de A Coruña. "Fue todo un éxito", asevera. Por ello, quiere recuperar la idea para que los alumnos de la escuela infantil municipal y otros niños de sus edades puedan pasar unas horas entretenidos y cuidados por monitores en este centro.
El local también está ubicado en las inmediaciones de los centros educativos. La idea de Fernández Mouriño es que esta zona se convierta en un área de servicios lúdicos y educativos para los niños, escolares y jóvenes del municipio carralés.