MARCOS OTERO A CORUÑA
La fórmula de un préstamo que garantice la financiación de las obras del puerto exterior ya se debate como posible solución al sobrecoste multimillonario que acumulan los trabajos de punta Langosteira. Si en una entrevista reciente con este diario el presidente del Puerto, Enrique Losada, reconocía que la posibilidad de un préstamo como el que el Ministerio de Fomento ha avalado para el puerto exterior de Gijón (Musel) también sería viable para el de A Coruña, las negociaciones para conseguirlo ya se iniciaron hace semanas.
El propio Losada, por parte de la Autoridad Portuaria, es quien ha planteado a Puertos del Estado, organismo dependiente de Fomento, la operación del crédito en unas condiciones similares a las que permitieron al Musel contar con 215 millones extra para afrontar también un sobrecoste en sus trabajos de construcción. Aunque el presidente del Puerto admite que el préstamo todavía no se ha "formalizado", reconoce que ha mantenido "conversaciones" con Puertos del Estado al respecto. La última, hace un par de semanas.
Enrique Losada le trasladó directamente a su homólogo en el organismo portuario estatal, Fernando González Laxe, la necesidad de arbitrar un préstamo bancario que permita alejar las incertidumbres financieras que pesan sobre la obra desde que se definieron las cifras exactas del sobrecoste de las operaciones en Langosteira y el déficit acumulado de los trabajos. Dicho crédito, en palabras de Losada, se arbitraría a un "tipo de interés blando y a largo plazo"; y con las condiciones que permitieran posteriormente devolverlo en un "periodo de cadencia razonable", también en palabras del presidente del Puerto coruñés.
A expensas de "instrumentalizar" esta solución, una de las que se han planteado ante los riesgos financieros que atraviesa la obra de punta Langosteira, Enrique Losada ya planteó otras posibles encaminadas a paliar, por ejemplo, el sobrecoste de los trabajos, cifrados en 283 millones de euros. En su opinión, resulta urgente vender los muelles actuales del puerto interior para conseguir una inyección de liquidez, concretamente de 200 millones de euros, de acuerdo a los cálculos elaborados por el Puerto con la colaboración de una empresa consultora especializada. Pero para ello habría que modificar el convenio urbanístico firmado para tal fin entre el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento. El Consistorio manifestó su voluntad de hacerlo, pero el departamento de obras públicas estatal mantiene que todavía se encuentra estudiando las finanzas que la Autoridad Portuaria le presentó a través de su plan de empresa. Hasta que no concluya este proceso y finalicen las reuniones periódicas entre los técnicos locales y de Puertos del Estado no se abordará ningún otro asunto, según indican desde el Ministerio.
Y eso que precisamente el presidente del Puerto considera que hay que actuar con premura debido a que el convenio urbanístico ya no cumple el propósito para el que fue redactado originalmente y con el que se pretendía cubrir un tercio de los costes de la obra. Esto último, debido al encarecimiento de los trabajos y al sobrecoste acumulado ya no es posible, por lo que precisamente también se piensa en la solución del crédito.
Entre los obstáculos para lograr que Fomento avale el préstamo, el presidente de la Autoridad Portuaria no cree que se encuentre un cierto recelo por parte del Ministerio por el menor control que tendría de la obra con respecto al que posee sobre el Musel. Losada rechazó estos temores argumentando que Langosteira es una obra de carácter estatal decidida por consenso.
Es por ello que no comprendería que existiese un temor en este sentido. Sería, dijo, un intento de fomentar "fricciones, protagonismos y luchas" entre todos los organismos involucrados en la ejecución de las obras de punta Langosteira. En cualquier caso, el presidente de la Autoridad Portuaria se mostró favorable a que, de existir este temor, el Ministerio de Fomento lo manifestara.
Para sustentar las peticiones del crédito, el Puerto se ha apoyado en el trabajo efectuado durante las últimas semanas para aclarar los problemas financieros que sufre la obra. Para ello, aseguró Losada anteriormente, se entregó lo que le solicitaron desde Madrid.