MARÍA PARDO | A CORUÑA
El Concello considera desmantelada la mitad de la superficie del poblado de Penamoa, según expone en una repuesta dada al Partido Popular, que en el pleno ordinario del 7 de septiembre presentó varias preguntas sobre el desmantelamiento de las chabolas.
De los 99 grupos familiares que de forma oficial residían en el poblado, cuarenta ya están integradas en una vivienda normalizada. Según los datos de la Concejalía de Servicios Sociales, son 24 los núcleos que por el momento se niegan a adherirse al Plan de Penamoa, por lo que siguen viviendo en el asentamiento, sin que por el momento el Concello haya explicado qué va a hacer con estas familias, pues sus viviendas han de ser derribadas para permitir el paso de la tercera ronda.
En el última reunión de la comisión de integración, celebrada el 17 de agosto, la Concejalía de Servicios Sociales informó de que se habían demolido 82 barracas, por lo que en ese momento estaba liberado algo más del 40% del poblado.
El director de la Fundación Secretariado Gitano, Santiago Avión, afirmó a principios de septiembre que se sentía satisfecho por el número de adhesiones al plan, ya que el 75% de los residentes en las chabolas estaba dispuesto a ser realojado. "Lo mejor es que no sabemos cuántas más se van a apuntar", declaró Avión. Para el director de la fundación que representa a los gitanos, hace un año y medio "nadie creía" que fuese posible que la tercera ronda pasase por Penamoa.
El número de familias dispuestas a ser realojadas en viviendas de la ciudad y el área metropolitana ha aumentado de forma considerable en los últimos meses. A principios de julio, uno de cada tres grupos se oponía a dejar el asentamiento, mientras que ahora se han unido al plan tres cuartas partes de los residentes en el asentamiento.
El Concello alquiló casas prefabricadas para enseñar a los chabolistas a comportarse en una vivienda normalizada, pero estos módulos sufrieron problemas como la ausencia de abastecimiento de agua, por lo que las clases tuvieron que ser impartidas en centros cívicos.
A mediados de septiembre, cuatro chabolistas que fueron realojados en el edificio número 19 de la calle Jaime Hervada tuvieron que cambiarse de casa. Los técnicos que trabajan con las personas que vivían en el poblado aseguraron que la familia fue "acosada" por sus vecinos, quienes los acusaron de defecar en las escaleras y tirar basura por la ventana. Son los técnicos quienes deciden cuándo están las familias preparadas para vivir en un piso convencional, por el que pagan entre 80 y 100 euros de alquiler al mes.