ANA RODRÍGUEZ | A CORUÑA
El rosa fue ayer un color de alerta máxima. Para advertir que, cuando llega al buzón una carta del Sergas que avisa de que toca mamografía, se pida vez inmediatamente en lugar de tirar la misiva a la basura. Una de cada tres mujeres ignoran la prueba bianual de prevención. La estatua de María Pita se vistió por un día de rosa, no para presumir, sino para recordar que un diagnóstico precoz aumenta las posibilidades de cura hasta el 90%.
La Torre de Hércules también quería su rosa, pero una serie de problemas técnicos truncaron finalmente la iluminación especial. Aún así, los voluntarios de la Asociación española contra el cáncer se congregaron en la llama eterna de la plaza del Concello para finalizar un día consagrado a la prevención. Durante la jornada, tomaron las calles coruñesas para intentar concienciar a la gente de la importancia de hacerse una mamografía bianual, a partir de los cincuenta años y hasta finalizada la edad de riesgo, a los felices 65.
El Abente y Lago, el Materno Infantil, el Hospital Universitario, el Centro Oncológico, la Fundación Barrié, el mercado de la plaza de Lugo, el Forum Metropolitano y El Corte Inglés fueron los puntos con mesas informativas sobre la enfermedad, que superan un 80% de las mujeres diagnosticadas España pero que continúa siendo la principal causa de muerte por cáncer entre la población femenina.
Las trabajadoras de Inditex, las placeras de la plaza de Lugo, el personal de la peluquería Loida, los participantes en los talleres del Forum... Todos lucieron un lazo rosa en una campaña a la que también pudieron acceder los usuarios del tren, el bus o los aviones del aeropuerto de Alvedro, donde la Asociación contra el cáncer instaló varios carteles informativos.