ANA RODRÍGUEZ | A CORUÑA
Domingo sin cole. Sol en el cielo. Columpios nuevos en los jardines. Y Carnaval. Centenares de personas disfrutaron ayer del día más infantil del Entroido coruñés, donde los niños lucieron y relucieron las indumentarias cosidas o compradas por sus padres para la ocasión, un día antes de que el meollo de la fiesta se traslade a la calle de la Torre y a Monte Alto.
El empeño de muchos progenitores se notó en los disfraces ganadores del concurso, celebrado por la tarde en los jardines de Méndez Núñez. La ganadora absoluta de la categoría individual fue una mini hada del bosque, con un traje confeccionado casi en su totalidad con piezas naturales: frutas, cereales, hojas, ramas... que cubrían de arriba a abajo a la duendecilla de la noche de San Juan, tan pequeña que no se enteró mucho de que había ganado un premio pero tan dispuesta como para mandar un beso al público desde el escenario siguiendo las órdenes de mamá.
Segundo y tercer premio del concurso individual se fueron para la misma familia, que se esmeraron en elaborar divertidos atavíos para sus niñas. Una de ellas, convertida en un brillante candelabro de tres brazos y la otra, en un carrete de hilo azul con un dedal plateado como sombrero.
Los infantes disfrazados de objetos triunfaron en el certamen por originalidad y trabajo. El primer premio de la categoría de grupos se lo llevaron un buzón y una carta certificada interpretados por un niño y su hermana pequeña, que recibieron el cheque regalo entre los gritos de alegría de su familia.
Los segundos clasificados fueron toda una troupe de bucaneros del barco de Piratas del Caribe. Más próximas eran las referencias de las dos niñas coronadas con el tercer puesto, vestidas como las Cantareiras de Ardebullo, Nucha y Mucha, la pareja de paisanas creadas por el dúo cómico Os dous de sempre para el programa Luar.
Tras la entrega de galardones, la Banda del Camión se empelucó para hacer bailar a las familias congregadas en la carpa instalada en los jardines de Méndez Núñez. Y para rematar, el desfile, en el que participaron las comparsas, muchos de los niños que concursaron en el certamen infantil de disfraces y otros pequeños que, durante la tarde, se pasaron por los talleres de disfraces, maquillaje y caretas.
Los niños fueron los protagonistas de una jornada en la que también se recordó al creador de los apropósitos, Nito, con una ofrenda floral en el monumento que le rinde tributo, ubicado en el cruce del paseo marítimo con la calle Sol. Su nieto, Antón de Santiago, estrenará hoy el apropósito de este año, a las ocho y media, en el teatro Rosalía, con las elecciones como telón de fondo del espectáculo.
Espectáculo, pero musical, también habrá en el Fórum Metropolitano, donde la Concejalía de Cultura ha programado una foliada de Entroido a partir de las nueve de la noche. Para los pequeños, hay montada una gincana en los jardines de Méndez Núñez, a partir de las cuatro y media, en la que podrán participar grupos de al menos cuatro niños de entre 6 y 12 años, acompañados por un adulto. El martes la fiesta se va al epicentro carnavalero por antonomasia, Monte Alto, con el concurso y la fiesta de choqueiros como momentos estrella.