REDACCIÓN | A CORUÑA
Varios turismos aparcados en Orillamar y la Ciudad Vieja sufrieron robos en la madrugada del sábado de Carnaval. El método, romper una de las ventanillas y buscar algo de valor en las respectivas guanteras de los vehículos. Al menos un coche en la zona de Orillamar y otros cuatro en la Ciudad Vieja -estacionados en la calle Sinagoga y su entorno- fueron objetivo de los ladrones.
Las sustracciones fueron menores en la mayoría de los casos, pero en todos ellos se tendrán que reparar alguno de los cristales de las puertas. De uno de los turismos sí que se llevaron cerca de 300 euros guardados en una cartera y un teléfono móvil.
Miembros de la división científica de la Policía Nacional explican que el modus operandi es similar en la mayoría de los casos. Romper el cristal con un adoquín o una piedra, o bien resquebrajarlo desde la base con un destornillador, para poder acceder al automóvil. Los ladrones abren la guantera, la vacían de un sólo golpe y sólo se apoderan de aquello que les interesa de entre los objetos que han caído sobre el asiento del copiloto. Con este método intentan evitar que se impriman huellas que los indentifiquen.