RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA R. G. | A CORUÑA
El Ayuntamiento ha conseguido que la Justicia legalice tres depósitos de almacenamiento de la estación de bombeo que la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) posee en las inmediaciones de la refinería de Bens. El Concello recurrió el auto del Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 3 que mandaba cumplir la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que ordenaba el derribo de los tanques, y el Tribunal ha declarado inejecutable su fallo porque el Ayuntamiento ha legalizado la situación urbanística de los depósitos de hidrocarburos.
El alto tribunal ordenó en diciembre de 2006 demoler los depósitos antes del 3 de julio del año pasado, tras anular la autorización concedida por el Ayuntamiento a CLH en 1999. La sentencia se dictó a raíz de un recurso presentado por los propietarios del dueño del pazo de San José, un edificio que se encuentra catalogado como bien protegido desde el Plan General de Ordenación Municipal de 1985 y que está ubicado a escasos metros de los depósitos. En el fallo se aclaraba que la concesión de la licencia de los depósitos necesitaba un dictamen favorable de la Consellería de Cultura y que la licencia de obras no fue precedida del pertinente permiso de actividad. De hecho, los recurrentes también basaron su defensa en que la obra de la empresa petrolera autorizada por el Ayuntamiento vulneraba el carácter de bien protegido de dicho pazo.
El Ayuntamiento decidió tramitar un nuevo permiso para legalizar las instalaciones de la empresa y, en agosto de 2007, otorgó las licencias de obra y de actividad tras obtener también el visto bueno de la Consellería de Medio Ambiente. Los propietarios del pazo también alegaron el expediente de concesión de la nueva autorización, aunque sus argumentos para paralizar el proceso no recibieron la aprobación municipal. A mayores, el Concello recurrió el año pasado la orden del Juzgado de lo Contencioso-administrativo y, ahora, el Tribunal Superior le ha dado la razón, por lo que no será precisa la demolición de los depósitos de CLH en Bens.
El auto del juzgado, anulado por el Tribunal Superior, ordenaba que el Ayuntamiento pusiera "los medios necesarios para conseguir la demolición, directa o por sustitución, de las obras amparadas por la licencia anulada", indica el escrito por el cual la Junta de Gobierno Local tomó conocimiento el pasado 13 de febrero del fallo del Superior.
Al igual que hizo el Gobierno coruñés, la compañía petrolera solicitó hace dos años al juez que se declarase extemporánea la petición de ejecución para derribar los tanques y se paralizase el procedimiento mientras se tramitaba la licencia municipal. Para evitar la demolición de los tres depósitos, los letrados del Ejecutivo local esgrimieron ante el Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 3 de A Coruña que era de "competencia municipal y exclusiva" conceder las autorizaciones de obra y de actividad para la Compañía Logística de Hidrocarburos.
El servicio jurídico municipal también aseguró en este último recurso que el juzgado "desaponderó" a la Administración local de "su competencia exclusiva para la protección de la legalidad urbanística y la legalización de la obra" y que el proyecto está declarado de "utilidad pública".
Separados por una verja
El Concello defiende que los tanques, junto a una vivienda, son claves en la distribución de productos petrolíferos en Galicia
Último tramo de la avenida de Finisterre, junto a la refinería de Bens. En dirección salida de la ciudad, en el margen izquierdo de la calzada, un pazo de piedra, de los que rememoran tiempos pasados. Justo al lado, separados por una verja con alambres en su parte superior, los depósitos de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH). La convivencia es complicada. Tanto que los propietarios del inmueble recurrieron a los tribunales para que se derribasen los tanques, que le dieron la razón en un primer momento pero que, al final, se la acabaron quitando.
Cuando los dueños del pazo emprendieron la batalla legal contra la empresa y el Concello -tras otorgar este último en 1999 la licencia de obras para ampliar la estación de bombeo del oleoducto A Coruña-Vigo-, aseguraron que CLH incumplía el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas (Raminp). En concreto, su artículo 4, que dice lo siguiente: "Las industrias fabriles que deban ser consideradas como peligrosas o insalubres sólo podrán emplazarse, como regla general, a una distancia de 2.000 metros a contar del núcleo más próximo de población agrupada". De acuerdo a esta legislación, los depósitos no sólo afectarían al pazo, sino también a las poblaciones más próximas ubicadas en el límite entre Arteixo y A Coruña, como A Silva, O Ventorrillo y Meicende.
Los tres depósitos son enormes, con capacidad para 6.000 metros cúbicos de hidrocarburos cada uno, el 68% de la reserva que CLH tiene en Bens. Para el Ayuntamiento, de haberse llevado a efecto la demolición de los tanques, la distribución de suministro de productos petrolíferos se vería afectada "en toda Galicia" y, en consecuencia, supondría un problema circulatorio en las entradas y salidas de la ciudad, puesto que la empresa tendría que movilizar "a gran cantidad de camiones cisterna de gran tonelaje".