RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
La Cofradía de Pescadores recurrirá al juzgado para que investigue el tratamiento de aguas que realiza Emalcsa, después de que la empresa pública haya solicitado permiso a la Xunta para verter 1,7 millones de toneladas de aguas residuales tratadas al río Mero, que desemboca en la ría de A Pasaxe. Los mariscadores reclaman a la Consellería de Medio Ambiente que impida el proyecto porque, afirman, se ponen en peligro los bancos de cría de almeja y berberecho.
Los mariscadores se muestran contrarios a que la empresa municipal derrame en el río Mero 1,7 millones de toneladas de aguas residuales tratadas y procedentes de la planta de tratamiento de A Telva (Cambre). El colectivo se pregunta qué ha hecho Emalcsa hasta ahora porque su primera solicitud, de 2007, fue rechazada por Augas de Galicia, que tras inspeccionar la zona exigió la "subsanación de defectos". "No me fío de Medio Ambiente; también estaban tratados los vertidos de Bunge y Fricosa y ahora tienen abiertos expedientes", alega el patrón mayor de la cofradía, Manuel Cao, quien garantiza que los mariscadores controlarán a título particular la zona de A Telva: "Desconocíamos este problema. Es lo último que nos faltaba por escuchar, que Emalcsa solicite verter".
La cofradía pone el caso en manos del departamento jurídico para que presente un escrito en el juzgado con el objetivo de que abra una investigación. Los mariscadores aseguran que presentarán una denuncia contra Emalcsa y la Consellería de Medio Ambiente si se autoriza el vertido de las aguas fecales y residuales tratadas. "Nos parece una barbaridad. Esperemos que la Consellería no permita esto. Es un banco marisquero, no una cloaca; no se trata de abrir compuertas y dejar salir agua", lamenta el patrón mayor.
Emalcsa realizó la primera solicitud en diciembre de 2007. Augas de Galicia, después de revisar la documentación e inspeccionar la planta de A Telva en octubre del año pasado, pidió a la empresa de aguas que entregase más información y subsanase "defectos".
Emalcsa admitió que las aguas de un depósito vertían al río Valiñas cuando rebosaba, aunque al mismo tiempo afirmó que tenía un compartimento estanco, lo que para Augas de Galicia era una "contradicción". La Xunta detectó quince puntos de vertido en A Telva, que, según Emalcsa, se quedaba en uno solo porque el resto se debía a derrames "accidentales".