MARÍA PARDO | A CORUÑA
Dos mujeres fueron detenidas ayer por la mañana en la calle Ángel Senra acusadas de haber agredido a la dependienta de un bazar chino situado en el número 15. Según explicó el propietario del establecimiento, la lesionada es la madre de su mujer, que fue golpeada en dos ocasiones por las sospechosas cuando entraba en el negocio y trató de impedir que las detenidas saliesen del local con un juguete que no habían pagado.
El incidente se produjo poco después de las diez y media de la mañana, informó Cruz Roja, que fue alertada por la Policía Local para que enviase una ambulancia al lugar de los hechos. Como consecuencia de uno de los golpes recibidos, la suegra del dueño del bazar tuvo que ser asistida en el hospital público coruñés, donde le diagnosticaron una rotura de varios huesos de la nariz. La mujer pasó gran parte de la mañana en el centro sanitaria, hasta que recibió el alta y pudo regresar a su domicilio.
Según el propietario de la tienda, las mujeres entraron en el local y compraron el cepillo de una escoba. Cuando salían, su esposa se dio cuenta de que una llevaba en el bolso una caja redonda con pequeños coches de juguete que no habían pagado. La mujer les llamó la atención y les dijo que no se lo podían llevar si no abonaban su precio.
Cuando las presuntas ladronas trataban de abandonar el establecimiento se toparon de frente con la suegra del propietario, que regresaba de llevar a la hija de la pareja al médico. Con las pocas palabras que sabe de español les dijo que dejasen lo que habían robado, pero la reacción de las clientes fue empujarla, lo que provocó que la mujer, de cincuenta años, cayese sobre una hilera de macetas colocadas a la entrada del bazar. La perjudicada se incorporó y se dirigió de nuevo a las sospechosas, aunque no tuvo oportunidad de decirles nada porque una de ellas cogió el cepillo de la escoba que había comprado y le atizó con él en la nariz. Las dos clientes fueron detenidas y está previsto que hoy pasen a disposición judicial.
El dueño de la tienda comentó tras el intento de hurto que no era la primera vez que una de las mujeres trataba de llevarse algún artículo de la tienda sin pagar. En otra ocasión vieron cómo trataba de ocultar varios mecheros en las ropas de un menor que la acompañaba.
Hace un mes, un juez absolvió a un comerciante de nacionalidad china que apuñaló tres veces a un menor por considerar que actuó en legítima defensa después de que la víctima de la agresión, en compañía de otros dos individuos, los golpeara a él y a su mujer embarazada, propietarios de otro bazar en la calle San Andrés.