TANIA SUÁREZ / MARÍA PARDO | A CORUÑA
Los funcionarios del juzgado de guardia exigen a la Xunta que incremente el personal porque están "desbordados". Los afectados aseguran que a pesar del aumento de población del partido judicial de A Coruña, la plantilla es la misma que hace veinte años. "El aumento de trabajo ha sido brutal y no se trata de un trabajo que se pueda postergar o dejar para otro día", recalcan los perjudicados.
Los funcionarios de todos los juzgados de instrucción, que se turnan para realizar las guardias, solicitaron una "reunión urgente" al director xeral de Xustiza, Juan José Martín Álvarez, para exigirle que aumente el personal y que modifique los horarios. Los perjudicados advierten al Gobierno autonómico de que tomarán "medidas de presión" si no atiende sus demandas.
El número de diligencias que tramitan en el juzgado de guardia incrementó en los últimos años con los juicios rápidos y las modificaciones de leyes relativas a la seguridad vial y a la violencia de género. Los afectados denuncian que desde hace tres años se hacen cargo de los fallecimientos que no son judiciales y recalcan que son "competencia del registro civil".
"Tales condiciones de trabajo y la irrisoria retribución percibida por los funcionarios de guardia solamente se justifica en que los funcionarios de instrucción hemos ido asumiendo, año tras año, más trabajo sin ninguna protesta a la Consellería de Xustiza", destacan los perjudicados en un escrito enviado al director xeral de Xustiza.
El trabajo que deben realizar en las guardias, según los funcionarios judiciales, es "objetiva y materialmente imposible su realización dentro del horario legalmente establecido". Los empleados públicos aseguran que se ven obligados a prolongar su jornada laboral debido a la carga de trabajo que asumen.
Los afectados afirman que algunas veces realizan jornadas de doce horas para terminar el trabajo. "En algunos casos se hacen 80 horas semanales, que es el doble de lo establecido por el reglamento de guardias", denuncian. Los perjudicados esperan que el director xeral de Xustiza los reciba en los próximos días y amenazan con tomar "medidas de presión" si no amplía la plantilla.