JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
Los trabajadores de la Compañía de Tranvías se suman a las quejas de los usuarios por el funcionamiento de la tarjeta Millennium, ya que una parte de sus representantes sindicales expusieron a la concejal de Transportes, Yoya Neira, el malestar existente entre los conductores por los continuos fallos de este medio de pago.
La sección sindical de UGT, mayoritaria en la empresa, explicó a la edil que los errores que surgen al pasar las tarjetas por los lectores instalados en los autobuses generan numerosas protestas de los viajeros, lo que causa retrasos en los recorridos y problemas a los conductores, ya que son ellos quienes reciben las quejas de los afectados.
Este medio de pago fue implantado por el Ayuntamiento con el fin de sustituir a la antigua tarjeta electrónica del transporte público, ya que además de para abonar las tarifas del autobús puede ser empleada para el pago de la ORA y para solicitar libros en las bibliotecas municipales. A diferencia de la anterior tarjeta, que aún está en funcionamiento, la Millennium no debe entrar en contacto con la máquina lectora, sino que sólo con aproximarla ya es capaz de cobrar la tarifa indicada.
Desde su puesta en marcha, numerosos usuarios han expresado su protesta por las frecuentes averías de estas tarjetas, que los conductores tratan de solucionar cuando les es posible, aunque en muchas ocasiones los perjudicados deben acudir a las oficinas situadas en la estación de autobuses, donde además es necesario reservar previamente un turno para ser atendido.
Cabeceras de líneas
Los sindicalistas de UGT solicitaron también a Neira que se habilite un lugar adecuado en las cabeceras de todas las líneas para que los conductores puedan dejar bien estacionado el vehículo mientras descansan, ya que en algunos recorridos los autobuses quedan en doble fila u obstaculizando el tráfico.
Otra de las reclamaciones de los trabajadores es que la salida de las líneas de la Universidad y la 24 en Juan Flórez se adelante hasta la entrada del hotel Hesperia, de forma que las 20 y 22 puedan realizar su parada de descanso sin que se colapse la circulación en ese punto.
Una situación parecida se produce en el mercado de Monte Alto, ya que sólo hay espacio para el estacionamiento de tres autobuses cuando son cinco las líneas que tienen allí su punto de partida. Los conductores aseguran que no existe espacio para efectuar la maniobra de salida y que se ven obligados a esperar a que se mueva el autobús situado en primer lugar, lo que causa retrasos al resto.
Otra de las peticiones manifestadas es la supresión en la línea 14, de la parada de la avenida de A Pasaxe en la bajada desde O Castrillón, ya que el giro posterior en la rotonda obliga a cruzar una línea continua y además existe otra parada en el lado contrario de la calzada. En ese mismo lugar se propone que las líneas 12, 17 y 20 retrasen su parada hasta donde se halla la de la línea 1 con el fin de evitar la actual, que es utilizada por todos los autobuses interurbanos.
UGT propuso también a la concejal la ampliación del recorrido de la línea 12A por ronda de Outeiro, Gran Canaria y paseo de Ronda para dar servicio a Ciudad Escolar, Labañou y el Centro Comercial Los Rosales. El sindicato planteó además la reestructuración de los servicios de los fines de semana en busca de horarios más adecuados, lo que implicaría también una modificación del cuadro de descansos de los trabajadores.