MARCOS MOSQUERA | A CORUÑA
El alcalde echa agua antes de que el acuerdo de gobierno se queme. Javier Losada se comprometió ayer a que la coalición entre el PSOE y el BNG en el Ayuntamiento seguirá a flote a pesar la brecha abierta entre ambos grupos por la estrategia de los socialistas en la cuestión del topónimo de la ciudad. El pacto está a salvo, según Losada, porque los socios que lo firmaron respetan que A Coruña sea la única denominación oficial del municipio, más allá de que los socialistas animen a la Xunta a legalizar la forma en castellano, La Coruña.
Ni el portavoz del BNG, Henrique Tello, advirtiendo de que está "dispuesto a dejarlo (el Gobierno local) si se sigue agrediendo al idioma gallego y a la ciudad", ni la concejala de Normalización Lingüística, Ermitas Valencia, acusando a los socialistas de "deslealtad" por su defensa de la L minan la confianza del alcalde en la supervivencia del pacto. Donde otros aprecian un enfrentamiento nada velado entre los aliados en el Ayuntamiento, Javier Losada distingue que "hay un grupo que tiene una opinión sobre el topónimo y otro que tiene otra".
¿Corre peligro el pacto?, preguntaron ayer al alcalde en una entrevista en Radio Coruña. "No podemos entrar en un tema que no se ha dado", replicó Losada. "El Gobierno municipal -añadió- lleva a cabo su presupuesto, una tramitación del plan general modélico, pone las bases de la nueva ciudad... Esa es la realidad. Lo único que se han establecido, con toda naturalidad, son las opiniones de cada grupo. Los grupos tenemos opiniones diferentes sobre ciertos temas, no por ello hay distorsión ni diferencias de criterio, porque forman parte de los postulados (de las formaciones políticas). Yo soy de un partido socialdemócrata y el BNG es nacionalista".
El alcalde, como otros concejales socialistas antes, trata de calmar los ánimos de su socio de gobierno. Una cosa, alega, es que proponga por carta al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, un "esfuerzo conjunto" para legalizar la forma La Coruña con una modificación de la Lei de Normalización Lingüística y otra distinta que alguien, erróneamente, interprete que no reconoce que, ahora, la única forma oficial sea la gallega. "Hay una ley que nos obliga a cumplirla y lo que estamos haciendo es cumplirla -argumentó-. Si algún día una ley se cambia, tendremos que cumplirla con los preceptos que marque la ley. Con total naturalidad".
El equilibrio del alcalde en la cuestión del topónimo, reforzado por el respaldo unánime de los concejales socialistas, ha irritado sobremanera al BNG. Los nacionalistas salieron satisfechos del pleno del lunes, en el que el Gobierno local votó en bloque en contra de la propuesta del Partido Popular para instar a la Xunta a convertir en oficial la denominación de la ciudad en castellano. La sorpresa llegó a la salida, cuando el alcalde se hizo rodear de los ediles socialistas en su despacho para presentar la carta que después enviaría a Feijóo.
Esa estrategia, a ojos de los nacionalistas, se sitúa en la frontera del cumplimiento del pacto de gobierno, que obliga a PSOE y BNG a ceñirse a la Lei de Normalización Lingüística y, sin nombrarlo y por extensión, a aceptar A Coruña como único topónimo oficial.
"Antepongo mi dignidad, la de mi pueblo y la de mi idioma a cualquier cargo político", reaccionó Tello en lo que constituyó una seria amenaza de ruptura del pacto. La edil de Normalización Lingüística, también del BNG, advirtió de que, con su actitud, el alcalde sitúa el acuerdo ante un "punto de inflexión que no se puede repetir", ni con el topónimo ni con ningún otro punto reflejado en el pacto.
Lejos de observar disputas en la alianza que comanda, Losada cree que, en el debate sobre el topónimo, "el único problema que existe es la inoperancia del PP". El mismo Partido Popular que, desde el lunes, no deja pasar un día sin incidir en la brecha abierta entre los socios de gobierno. "Losada padece el síndrome de Estocolmo, ya que antes estaba prisionero de los nacionalistas, pero ahora es su cómplice", respondió el portavoz municipal popular, Carlos Negreira, a los periodistas durante una visita a la zona de Santa Lucía. Para Negreira, Javier Losada hizo "el ridículo más espantoso" al remitir la misiva a Alberto Núñez Feijóo.
El presidente de la Xunta afirmó ayer en alusión al alcalde que "no es bueno" votar en un sentido en el pleno y escribir en otro al Gobierno gallego. Núñez Feijóo, que insistió en que sólo cambiará la Lei de Normalización Lingüística para legalizar A Coruña si existe un acuerdo plenario, recriminó al PSOE que defienda la actual norma en el Parlamento autonómico y que mantenga una postura contraria "a cincuenta kilómetros de Santiago".
Javier Losada, además, se mostró convencido de que repetirá como candidato socialista a la Alcaldía en las elecciones municipales de 2011 porque así coinciden sus deseos con los de su partido, sus dirigentes y sus militantes.