EUROPA PRESS
La Guardia Civil de Tráfico tramitó un total de 109 denuncias durante su campaña de control de autobuses escolares en la comunidad autónoma gallega, que desarrolló entre el 15 y el 28 de octubre. De estas denuncias, dos fueron por superar los conductores la tasa de alcoholemia permitida.
Según informó a Europa Press el jefe de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, el teniente coronel José Luis Ulla, el número de vehículos controlados ascendió a 767 y el de denunciados a 106, "aunque en total se tramitaron 109 denuncias porque a algunos se le impuso más de una", precisó.
La mayoría de las denuncias, un total de 72, fueron por carecer de la autorización especial de transporte escolar, aunque el teniente coronel Ulla aseguró que "la mayoría de estos expedientes quedaran en nada porque cuando comienza el curso escolar la mayoría de estas autorizaciones están en tramitación".
Otras 12 denuncias fueron por carecer del seguro de responsabilidad civil ilimitada, aunque también en este caso señaló "que probablemente alguna estuviera en tramitación", apuntó.
La Guardia Civil impuso otras siete denuncias por no funcionar correctamente las puertas de emergencia de los vehículos, otras cinco porque el conductor no tenían la autorización especial complementaria al permiso de conducir que se solicita en estos casos y cuatro por no funcionar los dispositivos luminosos que tienen que utilizar en caso de parada del vehículo.
En las denuncias, figuran también dos casos de alcoholemia, una en la zona de Caldas de Reis (Pontevedra)y otra en la zona de Mazaricos (A Coruña). "Fueron tasas de alcoholemia muy pequeñas, que estaban un poco por encima del límite establecido, pero que hacía que los conductores tuviesen las condiciones físicas afectadas", explicó el teniente coronel Ulla, quien subrayó que, a diferencia de estas dos denuncias, en los casos registrados hace dos años en Galicia "las tasas de alcoholemia eran muy altas", señaló.
Por otra parte, la Guardia Civil cursó otras dos denuncias por no tener los autocares la ITV en regla, otras dos por no utilizar los ocupantes el cinturón de seguridad obligatorio y dos más por no llevar la figura del "acompañante" también obligatorio para los autobuses escolares. Hubo también una denuncia por superar el conductor las horas de conducción permitidas.
El teniente coronel Ulla subrayó que "el número de denuncias es relativamente bajo", en alusión al hecho de que la mayoría se refieren a la autorización especial de transporte, en tramitación en muchos casos al inicio del curso escolar, y manifestó también su "satisfacción" por los resultados de esta campaña, que se desarrolla desde hace 10 años.
No obstante, apuntó que los controles por parte de la Guardia Civil en este tipo de autocares continuará "porque aunque termine la campaña no significa que no continúen los controles de los casi 4.000 autobuses escolares que hay", señaló.