M. M. A CORUÑA
Cualquier comparación entre la sesión del control al Gobierno en el Congreso de los Diputados y el turno de preguntas orales en el pleno del Ayuntamiento resulta odiosa. E infundada. Con escenarios que rivalizan en grandiosidad, la diferencia radica en el perfil de las intervenciones de los diputados/concejales. En el Palacio Municipal, las contestaciones pocas veces tienen que ver con la pregunta a la que responden. En esa estrategia, la concejala de Urbanismo, la socialista Obdulia Taboadela, dio ayer un paso adelante y, en lugar de dar respuesta, advirtió al PP de que la información que solicitaba la podía encontrar en los periódicos.
"¿En qué situación se encuentra la rehabilitación del edificio de la Fábrica de Tabacos?", preguntó el concejal popular Miguel Lorenzo, que, en la edil de Urbanismo, no encontró otra respuesta que esta: "¿Han leído la prensa esta mañana?". Los periódicos publicaban ayer la oferta del alcalde para ceder a la Xunta el edificio de la Fábrica de Tabacos como nueva sede judicial.
Moción sobre violencia machista
El Gobierno local impidió que se debatieran las tres mociones del PP —más dinero del Estado para la ciudad, más recursos del Gobierno central para la ley de dependencia, y fin del narcotráfico en Penamoa—. Sí aprobó, con el apoyo del PP, al que no había presentado su propuesta, una iniciativa para que la Xunta desarrolle la ley gallega contra la violencia de género y constituya un observatorio sobre estas agresiones.