RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
Es una de las grandes preocupaciones de los vecinos de la Ensenada del Orzán. El Ayuntamiento ha puesto en marcha un programa para dar un lavado de imagen a las calles, pero los residentes entienden que todavía queda otra asignatura pendiente: apostar por la recuperación de los edificios. La asociación vecinal admite que cada vez se ven más empresas de interiorismo que trabajan en el barrio, pero matiza que existen familias, sobre todo de personas mayores, que no pueden costear las obras de rehabilitación integral de los inmuebles.
El colectivo apuesta por una colaboración mayor de la Administración para tratar de cambiar el estado del barrio y por elaborar un estudio pormenorizado de cada caso. Mantiene conversaciones de forma casi periódica con la Concejalía de Urbanismo. Para que la rehabilitación gane la partida al abandono, la asociación de vecinos propone soluciones. Recomienda al departamento municipal que "achuche" a aquellos propietarios que ralentizan o se niegan a rehabilitar las viviendas; su queja se dirige sobre todo a las constructoras y promotores inmobiliarias que han adquirido edificios viejos.
Existen incluso casos de viviendas que han desaparecido pese a que estaban incluidas dentro del Plan Especial de Protección y Régimen Interior (PEPRI) de Ciudad Vieja y Pescadería. Por otro lado, los vecinos del Orzán quieren que se extienda la mano a aquellos que cuentan con menos recursos.
Los residentes consideran que es imprescindible que las administraciones estudien "caso por caso" los edificios del barrio del Orzán para ayudar a aquellas familias que "carecen de ingresos" suficientes para ejecutar ciertas obras de rehabilitación. La asociación vecinal pone como ejemplo la situación de un colectivo en particular: el de las personas mayores que viven solas.
Los residentes afirman que, en algunas ocasiones, los ancianos afectados dejan incluso de salir a la calle porque en sus edificios no existe un ascensor y, debido a las características del inmueble, es imposible instalarlo: "Casi no se atreven a salir a la calle porque tienen miedo a volver a subir", destacan desde la Asociación de Vecinos de la Ensenada del Orzán. Ante esta situación, el colectivo reclama a las administraciones que ayuden a los ancianos a buscar una salida a estos problemas. Entre las soluciones que aporta la agrupación vecinal, está la de buscarles una residencia o la de facilitarles el traslado a un apartamento más acorde con las necesidades de los propios afectados.
El Gobierno municipal arrancó este año un plan para la recuperación del barrio. En la memoria técnica que justificó el proyecto, se reconocía que las instalaciones eran "obsoletas", que contaba con una iluminación "inadecuada", que la pavimentación no era "acorde con las características propias y que deben exigirse a los espacios públicos", y que era preciso "minimizar" la presencia de cables colgados sobre la fachada.