REDACCIÓN | A CORUÑA
Uno de los dos principales imputados por un alijo de 150.000 pastillas de éxtasis hallado en un piso de Monte Alto sostiene que la droga no era suya. El sospechoso, S.A.C., alias Cheto, prestó declaración ayer por primera vez desde su detención en el Juzgado de Instrucción número 6 de A Coruña y aseguró que aceptó llevar las pastillas hasta Oviedo para recuperar el dinero que le había entregado a una persona de Londres para que le comprase droga.
El procesado, que fue puesto en libertad porque colabora con los agentes que investigan el caso, dijo que entregó dinero a una persona de Londres para que les consiguiese estupefacientes a él y a sus amigos para Navidad. El camello, según la versión de Cheto, se quedó con el dinero. Fue entonces cuando recibió una llamada de Londres en la que le decían que si llevaba hasta Asturias 150.000 pastillas de éxtasis le devolverían todo el dinero. El acusado aseguró que aceptó el trato e insistió en que la droga que localizó la policía en Monte Alto estaba preparada para llevarla a Oviedo.
En cuanto al otro presunto cabecilla de la organización, Cheto aseguró que nada tiene que ver con las pastillas de éxtasis. Así, el detenido corroboró la versión del otro sospechoso, que dijo que le había entregado una mesa de mezclas a Cheto para que la vendiese y que por eso en algunas conversaciones telefónicas hablaban de un negocio.
La droga fue localizada en un bajo situado en la calle Miguel Servet, propiedad de la hermana de Cheto, que está acusado de contactar allí con sus clientes para venderles las pastillas. El alijo es el mayor de esta droga localizado en la zona norte de España hasta el momento. En la operación fueron detenidas cuatro personas y todas ellas están en libertad por esta causa.