PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
La lucha contra la precariedad laboral de becarios e investigadores, la reclamación de un mayor uso del gallego en la universidad, la promoción de los programas informáticos libres o la organización de encuentros entre alumnos para propiciar el intercambio de ideas son algunos de los objetivos que persiguen los grupos que participaron en la feria de asociaciones de estudiantes que acogió durante la jornada de ayer la Facultad de Económicas.
Situados tras un mostrador y surtidos con pegatinas y formularios, los representantes de cada una de las asociaciones intentaron captar nuevos socios entre los curiosos que pasearon por la zona que ocupaban los expositores de las ocho agrupaciones que participaron en la feria universitaria.
Los objetos y carteles que decoraban cada una de las mesas dejaban muy claras las características de cada uno de los grupos. La bandurria que portaba la tuna universitaria, la bandera nacionalista de los miembros de Comités, los ordenadores portátiles de los fanáticos del software libre y la enseña de la Unión Europea que mostraban orgullosos los representantes de la agrupación de estudiantes del continente sirvieron para atraer a los potenciales afiliados.
Los participantes en la feria coincidieron al señalar que entre las asociaciones participantes pueden establecerse dos grupos: el de los grupos marcados por determinadas ideas políticas y el de aquellos en los que coinciden personas de diferentes ideas.
"Muchos de los grupos que están aquí están condicionados por determinadas ideas o afiliados a partidos políticos", explica un representante de la tuna universitaria.
Los responsables de las asociaciones afines a grupos políticos no ocultan su condición e incluso la utilizan para captar afiliados. Los miembros del grupo independentista Comités llegaron incluso a colgar en la facultad dos gigantescas pancartas en las que denunciaban el escaso uso del gallego por parte de profesores y alumnos.
Uno de los grupos más curiosos que acudieron a la cita es el de los estudiantes precarios que, con tan sólo 30 miembros, se dedica a reivindicar un mejor trato de los estudiantes y recién licenciados que trabajan en empresas o en las administraciones públicas. Aunque se trata de una asociación minoritaria, sus representantes destacaron que la feria de ayer les sirvió para captar nuevos miembros.
Las asociaciones universitarias sirven en ocasiones para ofrecer servicios a los estudiantes. Los fanáticos de la programación libre, por ejemplo, prestan asistencia técnica a sus miembros y a otros alumnos universitarios ante cualquier problema relacionado con el uso de los ordenadores.
Tampoco faltaron en la feria los estudiantes que solicitan mayores ayudas de la Universidad para actividades culturales y viajes. Los representantes de Aegee (Asociación Estudiantil de los Estados Generales de Europa) exigen la organización viajes y excursiones a precio reducido para que todos los alumnos tengan la oportunidad de conocer mundo y ampliar así sus horizontes.
"Queremos favorecer el intercambio cultural entre países", expone Carlos Rodríguez, que pertenece a esta asociación, que cuenta en A Coruña con medio centenar de socios.
Los responsables de la Universidad pretenden fomentar el asociacionismo y han organizado incluso un sorteo en el que participarán todos los estudiantes que acrediten su visita a todos los expositores instalados en la entrada de la Facultad de Económicas.
"Los que visiten los puestos de todas las asociaciones estudiantiles de la feria participarán en el sorteo de un portátil. Hay una hoja que deben sellar en cada uno de los expositores", explicó la responsable del puesto de información sobre la feria, que repartió entre los asistentes guías universitarias y folletos sobre los distintos grupos universitarios.