RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
La Autoridad Portuaria, para tratar de salvar el sobrecoste de 283 millones de las obras de punta Langosteira, tiene dos opciones básicas: solicitar préstamos a largo plazo o reducir el presupuesto del proyecto. Hasta ahora, la institución marítima abogó siempre por la primera posibilidad, aunque ayer dio un paso adelante para disminuir también el coste final de los trabajos a través de este plan B. El consejo de administración de la entidad recogió el guante lanzado por Puertos del Estado y ha solicitado a la Unión Temporal de Empresas (UTE) Langosteira que reduzca en nueve millones la factura final.
Los técnicos de Puertos del Estado, dependiente del Ministerio de Fomento, aconsejaron a sus compañeros del ente marítimo coruñés reducir costes durante las reuniones que han mantenido para analizar la viabilidad del proyecto. El Puerto informó a los consejeros que ha trasladado a las constructoras, lideradas por Dragados, la posibilidad de rebajar en nueve millones el coste de las modificaciones que se añadieron en la obra con respecto al diseño inicial.
El proyecto modificado está presupuestado en la actualidad en 99 millones, de los que 53,3 millones se destinan a mejorar las medidas de seguridad de los trabajadores, 16 para la solución del morro, el martillo y otras cuestiones técnicas del muelle, y el resto para ampliar la zona destinada a canteras. Fuentes consultadas aseguraron que existen serias dudas de que UTE Langosteira acepte la propuesta lanzada por la Autoridad Portuaria.
La entidad que preside Enrique Losada señaló que Puertos del Estado ya cuenta con toda la información necesaria para evaluar la viabilidad de la obra de Langosteira, incluidas las "inversiones complementarias que son necesarias para garantizar la operatividad del puerto", y que se han solucionado "incertidumbres técnicas", entre las que se encontraban cómo acabar el morro del dique principal y el pantalán dedicado a graneles líquidos. Un portavoz de Puertos del Estado no se mostró ayer tan tajante, ya que aseguró que todavía hay pendientes más reuniones.
Fuentes consultadas por este periódico destacaron que una de las cuestiones que más complica la concesión del crédito por parte del Ministerio de Fomento es la construcción del contradique. Técnicos de Puertos del Estado ya han dejado claro que dudan de su viabilidad, pues temen que se generen oleajes dentro de la lámina de agua del muelle y, por tanto, que afecten a la maniobrabilidad de los buques. La Autoridad Portuaria coruñesa siempre ha defendido la utilidad del contradique pese a que no lo incluyó en el proyecto inicial.
El ministro de Fomento, José Blanco, estuvo el martes en Santiago y garantizó que la concesión del crédito al Puerto será para antes de final de año. La cuantía no está fijada, pero todas las partes implicadas señalan que rondará los 283 millones, que coinciden con el sobrecoste detectado en el proyecto. La institución marítima coruñesa y su presidente se agarran a las palabras del ministro socialista y aprovechan esta coyuntura para instar a Fomento a que agilice los trámites: "La Autoridad Portuaria espera que Puertos del Estado imprima el ritmo necesario al proceso de verificación, para que la problemática que está planteada se pueda solucionar lo antes posible". Según ha podido saber este periódico, el montante final del préstamo depende, entre otras cuestiones, de si se ejecuta o no el contradique.
José Blanco esgrimió que el Gobierno ayudará a acabar la obra de punta Langosteira, pero que se trata de una "responsabilidad", no de una "obligación", al entender que es la Autoridad Portuaria y la Xunta -que designa al presidente del Puerto- de quienes depende la autofinanciación del proyecto.
La solución que se adoptará para Langosteira no es nueva, pues Fomento ya acordó este año avalar un préstamo de 215 millones a la Autoridad Portuaria de Gijón para acabar su dársena exterior. Enrique Losada afirmó ayer que no está de acuerdo con la comparación que se hace entre las problemáticas gallega y asturiana. En su opinión, de acuerdo a los datos que maneja, los casos son bien diferentes: en El Musel, el desfase presupuestario es del 43,3%, porque el proyecto modificado asciende a 216 millones en una obra que se contrató por 499,3; en punta Langosteira, las nuevas obras cuestan 99 millones, un 26,75% más con respecto a los 370 millones del proyecto inicial.
El puerto exterior no monopolizó el consejo de administración de ayer, pero le faltó poco. El presidente de la Autoridad Portuaria tuvo tiempo al principio de su reunión con los consejeros para lamentar el fallecimiento de la condesa de Fenosa, Carmela Arias y Díaz de Rábago, y destacar su labor social y económica en la ciudad.