R. GARCÍA / P. LÓPEZ | A CORUÑA
La suerte llegó a Monelos de la mano de Manuel Tato Souto, un agente de la ONCE que trabaja desde la semana pasada, por una sustitución, en un quiosco de Monelos. El 29.139 dejó el martes en el barrio 245.000 euros.
Pura intuición. Manuel Tato pidió diez décimos del número premiado y logró vender siete. Todos, en principio, entre vecinos, pues son los clientes habituales del establecimiento. Él se quedó con uno, por lo que la suerte también le ha sonreído. Con los 35.000 euros que ha ganado cambiará los muebles de su casa y le comprará un coche a su hija.
Por el quiosco no apareció ayer ninguno de los otros agraciados, y si lo hicieron no dieron señales de que tenían más dinero que el día anterior. Fue como cualquier otro día, tranquilo, sin champán pero con Manuel Tato más feliz que el resto del año. "La gente que le toca no suele decir nada", asegura Tato, que se encarga de vender cupones de la ONCE en este local de Monelos desde el pasado 27 de octubre.
La pena fue que tres de los cupones del 29.139 no se vendieron. Tato no tuvo más remedio que romper los boletos, aunque ayer trató de probar suerte de nuevo y solicitar a la administración central más cupones del número que ha traído los millones al barrio. Pero no pudo ser.