GEMMA MALVIDO | A CORUÑA
El rector de la Universidad de A Coruña, José María Barja, contradice las declaraciones que, el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, realizó a LA OPINIÓN el domingo y en las que decía: "A Coruña me ha manifestado que no quiere una facultad de Medicina". El rector le rebate con un: "No renunciamos a nada. Hablaremos de facultad cuando haya que hablar" y al debate se suma también el decano de Medicina de Santiago, José María Fraga, que ayer comentó que no le parecería "lógico" que se descentralizase la docencia de Medicina, ahora que "se habla de convertir los tres aeropuertos en uno".
Nadie se quiere quedar fuera en este debate que, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aplazó hasta el próximo año, pero al que nadie parece hacerle mucho caso. La Consellería de Sanidade asegura que confía todavía en que se produzca un acuerdo entre los tres rectores de las universidades gallegas porque "lo más importante es la formación clínica" y, la socialista Carmen Marón, para no perder comba en el rifirrafe, acusa de "letal" a Jesús Vázquez y tilda de "irrenunciable" e "incuestionable" la apertura de la facultad en la ciudad.
Sobre el recurso interpuesto por la Consellería de Sanidade para paralizar el concurso de plazas de docentes en los complejos hospitalarios de A Coruña y Vigo, abierto por la Universidad de Santiago, el rector coruñés aseguró que no tenía constancia del informe, aunque afirmó que, si la entidad coruñesa había recurrido esa convocatoria de plazas había sido porque "entendía que se había hecho mal", tanto es así que Barja se reafirmó en su posición con una declaración de intenciones: "Tratamos de buscar una salida para la mejor formación de los estudiantes que vienen al Complejo Hospitalario Universitario A Coruña (CHUAC)".
Quien tampoco sabe nada de la petición de la Xunta para la paralización del concurso de plazas docentes es el decano de los aspirantes a médicos, José María Fraga, que, ayer, declaró que no había recibido "oficialmente el requerimiento" de la Consellería de Sanidade y aseguró que la docencia clínica se seguirá impartiendo "en cuarto, quinto y sexto" y sin modificaciones. "Las clases las seguirán dando los mismos profesores que hay ahora mismo", dijo el decano que sí admitió que había recibido una "indicación administrativa" para echar el freno al concurso.
"La docencia clínica la tienen que impartir profesores que dependan de la facultad de Medicina y, hasta ahora, la única que hay es la de Santiago, así que, administrativamente, dependerán de Compostela", zanjó el tema el decano, que comparó la situación de la Universidad con la de los aeropuertos gallegos y las políticas que les rigen.
"Confío en que se impondrá la lógica y en que no crearán una segunda facultad de Medicina. Sería un atraso, no es económicamente eficiente y aumentar los alumnos llevaría a más médicos al paro y sería oneroso para Galicia", declaró Fraga.
La solución que se le ocurre al decano de los estudiantes de Medicina, José María Fraga, es que el rectorado de Santiago y la Consellería de Sanidade se pongan de acuerdo para establecer, finalmente la regulación por la que los docentes de Medicina se regirán con la implantación del Plan Bolonia.
Después de que la Consellería de Sanidade diera orden de anular la convocatoria de médicos docentes realizada por la Universidad de Santiago, la decisión de cómo se van a cubrir esas plazas en los hospitales de A Coruña y Vigo queda en el aire. El departamento que dirige Pilar Farjas se desentiende y ha dejado la solución en manos de los rectores. "Esperemos que se pongan de acuerdo porque lo más importante es el funcionamiento de la formación clínica de los estudiantes de Medicina, defendieron en Sanidade.
La Consellería de Educación elude dar explicaciones y argumenta que la decisión de anular la convocatoria de plazas de médico docente corresponde al departamento de Pilar Farjas. Sobre el gabinete de Jesús Vázquez, sin embargo, recae la responsabilidad de consensuar con los representantes de las tres universidades el protocolo que regirá la designación de los médicos.