GEMMA MALVIDO | A CORUÑA
En el área que dirige ayer estaban de estreno. Cecilia Aller, la supervisora de consultas externas, confía en que las nuevas instalaciones resulten tan cómodas para los trabajadores del hospital público como para sus pacientes.
-¿Qué tiene de nuevo el área de consultas externas?
-Ahora las consultas externas están en la segunda planta, en la tercera y en la cuarta. Ganamos en metros cuadrados, en instalaciones y en luz natural, porque las nuevas salas tienen ventanales, lo que es una gran ventaja y beneficioso tanto para pacientes como para el personal del hospital.
-¿Cuál es la gran diferencia?
-Antes estaba todo mucho más concentrado y los pacientes se colocaban todos delante de la puerta de la consulta que le tocaba. Ahora la antesala es común; el punto de recepción de los pacientes tiene servicio de enfermería, dispensadores de cita y monitores que anuncian la vez con un muñequito rojo que camina y parpadea. Así, el lugar de trabajo queda aislado de la sala de espera y el ambiente de la consulta es mucho más cómodo.
-¿Se cumplen los horarios que estiman los dispensadores de turno o hay retrasos?
-Se están cumpliendo, aunque el dispensador da una hora orientativa.
-¿Cada cuánto tiempo dan las citas?
-Está adaptado a los tiempos que teníamos antes de este nuevo sistema. La primera cita es de veinte minutos y las de revisión, aproximadamente, de diez.
-Las personas mayores se quejan de que no se ha avisado lo suficiente.
-Se ha hecho una campaña divulgativa bastante importante, pero contamos con personal de refuerzo en la planta baja. Habrá que dar tiempo para que los mayores se adapten.
-¿Han tenido problemas?
-Sólo algunas tarjetas sanitarias rayadas, pero se pueden solucionar en los mostradores.