MARCOS OTERO | A CORUÑA
No existía alternativa. De esta manera justificó el presidente del comité de empresa de la Fábrica de Armas, Roberto Teijido, la firma entre los sindicatos y la multinacional General Dynamics del plan de transformación de la compañía que pospone el traslado de la Fábrica de Armas desde Pedralonga a otro emplazamiento en la ciudad. A falta de que cada una de las plantas refrenden el acuerdo global alcanzado entre la dirección de la compañía y los representantes de los trabajadores, el comité de empresa local compareció ayer para explicar por qué los sindicatos mayoritarios apoyaron un documento que renuncia a una de sus principales reivindicaciones durante los últimos años.
Las condiciones impuestas por el Ministerio de Defensa para la posible adjudicación de nuevos contratos son las que han forzado a los sindicatos a aceptar el plan de transformación 2009-2012 que aplaza el traslado de la factoría de Pedralonga. "Lo firmamos -respondió Teijeiro acerca de los motivos para apoyar el documento- porque el Ministerio de Defensa dice que para adjudicar nuevos vehículos tiene que haber consenso con los sindicatos". Y precisamente la empresa opta actualmente a la adjudicación de un nuevo vehículo blindado de transporte que sería fundamental para mantener la carga de trabajo en la planta coruñesa.
El comité de empresa, sin embargo, mantiene que el futuro de la factoría en la ciudad depende en gran medida de unas nuevas instalaciones y que incluso el plan de transformación "deja abierta" esta posibilidad. En su defecto, los sindicatos exigen una reforma de la fábrica actual de Pedralonga, para la que, según los cálculos del comité de empresa, serían necesarios seis millones de euros.
Esto y un plan de relevo generacional para la plantilla son las condiciones que UGT impone a la dirección de la planta para que los trabajadores coruñeses respalden el proyecto de transformación consensuado hace unas semanas en Madrid entre la multinacional y las asociaciones obreras. El comité de empresa adelantó que la semana que viene se reunirá con la gerencia de la factoría de Pedralonga para negociar estas dos cuestiones y adherirse al convenio global de transformación.