R. G. | A CORUÑA
Los botellones de la plaza de Santa Catalina obligaron al Ayuntamiento a desembolsar 26.090 euros más al año a la concesionaria del servicio de limpieza, Cespa, para recoger toda la suciedad que los jóvenes tiraban en la calle después de cada noche de fiesta. Este es el principal argumento que utilizó el Gobierno municipal para declarar este lugar como zona de especial protección, junto al incremento del nivel de decibelios y la consiguiente dificultad de los vecinos para conciliar el sueño.
El Ayuntamiento solicitó en marzo de 2007 a Cespa que elaborase un informe sobre cómo afectaba el botellón de la plaza de Santa Catalina a su servicio. El estudio constató que era frecuente la presencia de jóvenes que dejaban muchos residuos en la zona, sobre todo en la noche de los jueves y los sábados. Esta situación obligó a los barrenderos a una limpieza manual de la zona por las tardes. Cespa destacó que "algunos viernes y domingos" una cuadrilla se encargó de limpiar la plaza y que recogía una media diaria de doscientos kilos de desperdicios.
La remodelación de la plaza también sirvió para que los jóvenes que practicaban botellón en Santa Catalina tomasen conciencia de la basura que generaban: "Las nuevas obras en la plaza, si bien ha facilitado la limpieza del pavimento, ahora ya no existe el problema de ennegrecimiento del pavimento, ha dificultado la retirada de residuos, especialmente entre las tablas de madera y en los alcorques de los árboles", destaca el Ayuntamiento, que elaboró un informe en el que constata que el sobrecoste anual de limpiar la plaza por culpa del botellón ascendió a 26.090 euros.
Sólo en personal de limpieza para la plaza -un operario de tarde, otro de fin de semana, un conductor de maquinaria y un pintor para eliminar los grafitis-, el sobrecoste medio al año era de 19.740 euros; y en productos químicos, de 750.
El Concello también efectuó mediaciones en la plaza y comprobó que el nivel de ruido aumentaba de media entre once y doce decibelios cuando los jóvenes practicaban botellón, además del incremento de la circulación nocturna durante los fines de semana.