RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
La Cofradía de Pescadores asegura que la propuesta de la Autoridad Portuaria para ampliar las instalaciones del puerto exterior pone en peligro zonas de marisqueo y pesca que existen en las inmediaciones de la futura dársena. El sector advierte de que la construcción de un contradique también afectaría a las maniobras de los barcos, lo que obligaría a dejar una mayor distancia de seguridad y a no faenar en los bancos pesqueros más próximos a punta Langosteira.
Los pescadores temen que la construcción del contradique que proyecta la Autoridad Portuaria, y del que duda Puertos, afecte a la producción de marisco de la zona de la playa de Alba: de hecho, la pretensión del Puerto es levantar la escollera junto al extremo este del arenal. El patrón mayor de la cofradía, Manuel Cao, destaca que en la zona de Langosteira alrededor de 170 personas, entre pescadores y mariscadores, recogen percebe, gavilán -que luego se emplea como cebo-, nécora, congrio y pulpo.
Las obras actuales del puerto exterior ya obligaron al Estado a pagar indemnizaciones por valor de 4,5 millones entre los mariscadores que trabajaban en Langosteira antes de aprobarse el proyecto. Según la Cofradía de Pescadores de A Coruña, la posibilidad de construir un contradique supondrá que los buques que entren y salgan de la dársena tengan más dificultades, lo que significará incrementar la distancia de seguridad y, por tanto, dejar de explotar cada vez más fondos marinos.
Cuando el Ministerio de Medio Ambiente dio en 2001 el visto bueno a la declaración de impacto ambiental del proyecto de Langosteira, la cofradía presentó alegaciones: "Señala la conveniencia de determinar la configuración del canal de entrada al puerto para analizar la posible incidencia de las maniobras de los buques sobre los caladeros. Propone que el estudio de dinámica litoral no se limite a la playa de Alba, sino que se considere también el tramo de costa comprendido entre punta San Pedro y Malpica", se recoge en el estudio de Medio Ambiente. El sector también cuestionó los estudios elaborados sobre la repercusión económica del puerto exterior en la actividad pesquera.
No fue la Cofradía de Pescadores la única que puso pegas a la nueva dársena. La Dirección General de Costas recomendó construir el puerto exterior en la ensenada de Bens, mientras que la Xunta y la Dirección General de Recursos Pesqueros solicitaron la redacción de informes que detallasen cómo afectará la obra a los fondos marinos y a la dinámica marina.
Puertos del Estado, dependiente del Ministerio de Fomento, ya puso en duda la creación de un contradique en 2003, sobre todo porque cambiará las corrientes interiores dentro de los nuevos muelles y porque existe riesgo de accidente en determinadas situaciones de emergencia. Puertos no está de acuerdo con la escollera, pero la Autoridad Portuaria la considera necesaria. La construcción del contradique y de un muelle adosado de 300 metros costará 70 millones, según los cálculos del Puerto coruñés, que pretende que Fomento incluya esta infraestructura en el préstamo para hacer frente al sobrecoste de las obras. El desfase presupuestario se sitúa ahora en los 283 millones.