REDACCIÓN | A CORUÑA
Los forenses de la delegación coruñesa del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) tuvieron que paralizar ayer la actividad debido a una inundación de aguas fecales procedentes del edificio que ocupa en el número 2 de la calle Juan Neira, en Monelos.
El colector que recoge los residuos a la salida del edificio se atascó y los restos orgánicos allí acumulados comenzaron a salir por los inodoros y lavabos de las dependencias de los forenses, situadas en la planta baja del edificio.
La inundación, que se produjo a primera hora de la mañana, obligó a anular todas las citas, ya que las aguas fecales llegaron hasta los despachos de los médicos, lo que impidió que pudiesen recibir a los pacientes. Está previsto que los forenses puedan seguir hoy con los exámenes ordenados por los jueces, aunque el personal del centro teme que el olor a restos orgánicos siga presente en las dependencias. La de ayer no fue la primera vez que una inundación complica el trabajo de los forenses del Imelga en Monelos.
En mayo de este año, una tromba de agua provocó que una de las tuberías del edificio se rompiese sobre el escritorio de uno de los médicos de la institución, por donde empezó a caer una impresionante "catarata" que también obligó a paralizar la actividad.